septiembre 21, 2010

Tormentas de hipocampos del cielo
llueven de tus pasados.
Flotan entre tus cosas de ayer.
Hacen calesitas
hasta tu aparición
que me deja inerme
en el limbo
de cuerpos rodantes.

julio 29, 2010

Te absuelvo de tus males hechos
en mis pies descalzos.
De tu voz encantada,
de tu barbarie.
Tu corazón embalsamado en oriente.
Tus rincones de orfebre
en un vientre azul
detenido
hundido en tu ombligo de peras
alrededor del edén
moliéndonos
entre las aspas del sueño
artificio del engaño
del que no despierto.

julio 22, 2010

Dibujo el arte de la traición
en su cocina
arrojándome por el balcón
en un salto desde 14 metros
a su pobre corazón.

julio 21, 2009

En el subte la gente huele
a alcohol en gel.
Refriegan sus manos
como cerrando un gran negocio.
Viajan con decisión
o, resignados.
Alguien tose y se miran,
se corren, desconfiados.
Lucen barbijos
como trenes blancos
con banderas celestes.
Como cuando juega la selección.
Las bufandas
abrazan cuellos, sellan bocas,
orgullosas en su arte cromático.
Pañuelos todoterreno
ocultan la preocupación
de pasajeros que se bambolean
y caen en las curvas
por no asirse a los pasamanos.
Quién sabe
quién se tomó de allí.
Harto de los anuncios,
despido a los barbijos,
bufanda en mano
feliz de viajar sentado
en las horas pico.
Después de todo,
el lenguaje es un virus.

junio 27, 2009

Dos guitarras viejas acariciándose.
Exquisitamente dulces.
Él se detiene. Ella lo deja.
Manifiestan su inmortalidad
abrazándose.

junio 05, 2009

La persigo en un taxi por Lacroze.
Bajo en Amenábar y la alcanzo.
Le propongo acertijos.
Le lanzo trabalenguas.
Le exijo respuestas.
Ella me mira azorada. No sabe quén soy.
Sabe mi nombre. Sabe tantos años allí.
No acierta a entender la espera.
Este desconocido le gusta más. Le pide más.
Yo voy a Japón y vuelvo.
Crezco en mi lado oscuro, que resplandece.
La ilumino de maldad. Es feliz esta noche.

abril 23, 2009

Miro cabeza abajo, y todo me parece perfecto.
Como tu desliz entre las olas.
Sirena en viaje, solitaria.
Asomo a tu mirada sin entrañas.
A tu terciopelo azul.
Publicista de corazones ajenos
olvidé cómo movías tu pelo.
En los acantilados de mi horma
juego a la rayuela con la espera.
Recompongo tu geografía sin pasado
y a través de mi cámara Kirlian
puedo verte, pegando chicles en la pared.
Puedo verte, la noche en que te robé.
Puedo verte, convertirme en tu rehén.

febrero 24, 2009

Me pedís que lea tu libro;
que escriba en él;
componga una frase feliz.
Como: "Fueron felices y comieron perdices".
Pero no.
Yo escribí: "Había una vez un termo".
Vos preferís: "a la luz de la luna".
Yo escribí: "¡lobo, lobo, lobo!"
Vos insistís: "érase una vez".
Yo escribí: "colorín colorado".
Entonces, me arrojás tu libro. Y te vas.
Yo escribí: "a otra cosa mariposa".

febrero 22, 2009

Querés que sepa ir hasta dónde;
que me detenga.
Que siga.
Que no insista. Que aprenda.
Me decís: "mirá".
Y yo miro o hago que miro.
De reojo en tu alma encriptada.

febrero 18, 2009

El perfume. El color.
La intriga. El tiempo lento.
La voz.
El cuerpo sin palabras.
El sin aliento sin saber.
El precipicio de dos.

febrero 10, 2009

Siendo que venimos de galaxias lejanas,
somos tan cercanos, me dijiste.
Yo te sonreí, y te dejé la llave de la nave.

septiembre 22, 2008

la caja negra del dolor
no se puede leer.
su presencia
se reconoce
como se reconoce
a los planetas distantes,
por un leve bamboleo
cierto equilibrio perdido
o una descuidada inclinación
efecto de una fuerza
invisible
y poderosa.

septiembre 20, 2008

Ví al conductor del camión
cuando bajó y echó a correr
hacia los pastos / matorrales
con paso apresurado,
-demasiado-, pensé.
Caminé hacia el acoplado.
La llave de encendido
me saludaba y sonreí.
Salté a la cabina
y la acaricié con un giro
que despertó al motor.
Aceleré, y marché a la ruta.
Toqué bocina, saludé
cuando los autos pasaban.
Entré al pueblo más cercano.
Estacioné el camión.
Abrí la caja,
todo allí y la sed de otras manos.
Hice un guiño
y me fui.
Poca épica.
Robin Hood lo hacía mejor.

septiembre 09, 2008

Es más o menos así:
Vos corrés y yo te corro.
Trepás al árbol y me subo.
Saltás al agua y me tiro.
Al rato, te enojás un poco,
sobreactuás,
para que te pelee
y me despidas.
Yo, finjo arrepentimiento.
Vos, que es la última vez.
Después, vos corrés y yo te corro.
Hasta que me trepe otra vez.
Y me despidas.
Yo arrepiento.
Vos última vez.
Después, vos corrés.
Yo trepo.
Te enojás.
Despedida.
Arrepiento.
Ultima vez.
Correr.
Trepar.
Enojo.
Enojo.
Enojo.
Ultima vez.

septiembre 01, 2008

Palabras que cuelgan
se desprenden
y me abandonan.
Es tu lengua que las corta
como un tren de zafiro.
Es la voz de un coro esclavo
que mezcla emociones del aire.
Lamemos heridas en el cielo,
soñamos batallas de ángeles.
Las almas de piedra roen el silencio.
En su vigilia extranjera.

julio 01, 2008

Boleto de ida
para el freezer de tu cabeza.
A ochenta centímetros
se te ve muy bien
olvidada de todo,
ceñida al mundo,
cruzada por signos,
temblores, pantanos,
y enfrente yo, que no dudo,
que renuncio a todo.
Y me voy.

junio 13, 2008

Tema 7: La pista de Bob Dylan

Con los anteojos negros de Bob
paseo en secreto por la ciudad.
Me cuelgo la armónica en Retiro
y escribo canciones en el andén.
Leo el diario en San Telmo, 
y voy silbando blowing in the wind.
Cómplice de los arpegios
soy un espía de la guerra fría.
Calamaro muere de envidia
y quiere arrancarme el botón
de la chaqueta marrón.
Mientras, zombies beben
de las botas de Bob.
Y polizones de negro
me roban la comida.
La gente me confunde por el sombrero raído
 y porque desafino como Bob Dylan.
Circulo sin vergüenza por la avenida.
Las postales tienen mi foto.
Me siento en la mesa de un bar
y la gente se pregunta 
¿cómo es que Bob llegó hasta acá?
Le retiro el saludo al Papa.
Regalo púas en el tren.
Canto Times are Changing.
Llegó Bob Dylan, hijo.

mayo 29, 2008

Por la ruta arrasando puentes
Incendiando campos sojeros
Como un tren bala que saca fuego
Alterados por la guitarra de Hendrix
y la nieta falsa de Janis Joplin
Se me ocurren poesías rockeras
Que terminan siempre mal
Que olvido un segundo después
Persiguiendo los focos rojos
Del camión que baja la pendiente
Antes que la noche pase
Por pueblos y ciudades
Camperas como Niel Young
En hileras de luces sospechosas
Que se despiden al paso y creo
Que el sueño me tiende una trampa
Con moteles baratos
Y carteles de velocidad máxima.

mayo 20, 2008

Erguida, fría, delgada.
En sus tacones
esconde el cuchillo,
como si fuera una sábana.
Me lleva varias cabezas.
Su inteligencia
me reduce a la escuela.
No me da tiempo.
Su belleza saca el arma.
Su respiración marca el paso
de un dolor que viene de lejos.
Se que nunca podré llegar hasta allí.
Un puro acompañante.
Poco me importa.

mayo 18, 2008

"El problema no es la plata", dijiste.
Pero yo te conozco,
recordaba bien tu cara
cuando vendimos el auto
y compré el televisor
y los parlantes.
Siempre me pregunté
cuanto aguantarías,
cuando estallarías de nuevo.
"Hay cosas que son necesarias", dije,
mientras abandonaba sobre la mesa
los avisos de empleo.
Pero no entendiste.
Y cuando trajeron los enanitos de jardín,
estallaste de nuevo.
Así no hay forma de seguir.

abril 24, 2008

"Que parezca un accidente",
le oí decir,
casi en un susurro.
El lugar equivocado,
el momento equivocado.
Quieto, duro
como una piedra,
sin respirar
sin hacer ruido
sin moverme
el corazón saltándome
oculto
detrás el mueble.
No diré que vi sus rostros.
No que vi la foto que vieron.
Diré no sé nada.
Diré no estuve.
Diré no recuerdo.
Ahí viene la policía.
Fue el presidente, les dije.

marzo 19, 2008

Hoy de nuevo, por tercer día.
De pie en el andén,
se acercó al borde,
cerró los ojos,
y dio un paso adelante.
Cada día, un poco más.
Siente el viento.
Llega el tren
y todavía no sé si miraré con tristeza
o si la tomaré del brazo y tiraré
hacia mí.
Es bonita.
De seguro no me agradecerá.

marzo 14, 2008

Para qué insistir.
No aprendiste nada.
Tampoco yo, que regresé.
Aceptando besos crueles a discreción.
Dejando abierta la puerta.
Jugando al rescate de la libertad.
Haciendo apuestas.
Un puto cómic con un tipo que se me parece.

febrero 21, 2008

Traigo mis papeles de la luna.
Son estos.
Espero que me aceptes en tu casa.
Sábados y domingos esta bien.
Después viajo de nuevo.
Y paso la semana allá.
Buena gente.
La de allá, digo.
La de acá, no sé.
Hay buenos mecánicos.
Y las aeromozas son elegantes.
Me distrae mirarlas
cuando superan sus problemas
olvidan sus traumas
y van sonrientes por la luna.
Todos mienten cuando pasan por el lado oscuro.
Como barriendo sus memorias.
Será por eso que vuelvo.
Sábados y domingos esta bien.

febrero 04, 2008

Tifón de calabazas.
Despedida a ráfagas de turbina en la cocina.
Las ví venir y me cubrí.
Hasta que me golpeó una en la frente, y tropecé.
Ahí mejoré mi finta y empecé a esquivar.
A los tomates... olé!
A las papas... olé!
A tus verduras... olé!
Olé!, a uno, a dos, a tres platos...
Olé!, a los vasos...
Olé, olé!
Olé!, a tus puños.
Olé, olé!
Hasta que te abracé.

enero 02, 2008

Como un Colón de las caricias.
Descubro el nuevo mundo
en la línea que une el faro a tus pies.

diciembre 26, 2007

Sus piernas galácticas dibujando tijeras.
Esas columnas jónicas doradas.
Sus rodillas ascendiendo cada día.
La sonrisa abriéndose
en su almacén.
El incendio eterno en su falda.
Cuando le cuenta a su detective.
Como un gato en sus ojos.

diciembre 21, 2007

Un perro de porcelana
en la vidriera
me sorprende con tus ojos.
Así te ví la primera vez.
Un eco de jade me llama a cruzar la calle.
Frente a la tienda de antigüedades.
Entre jarrones chinos que florecieron.
Biombos de laca que te ocultaron.
Doncellas en los cuadros que
se sonrojaron por tu presencia.
El piano Steinway inició su vals.
Y el carrousell giraba mareado.
Eché andar con el perro de jade.
La vidiera rota detrás.
Hoy duerme a mis pies
con los mismos ojos.

diciembre 11, 2007

Una mujer húmeda en tierra muerta.
En la zanja vestida de trinchera.
Entre carrouseles de deseos.
Abismados sus héroes y fantasmas.
Abre las cortinas, las despeja
para que entre quien quiera entrar.
Para viajar a la isla del guiño de luz.
Mientras diseña crucigramas que salvan vidas.

diciembre 10, 2007

Tema 6: Blues de entrecasa

Bajo de mi cama en cueros
y no sé qué día es hoy.

Entro al baño como cada mañana.
El frío de la ducha me traiciona
el cuerpo ajado me denuncia.
Las toallas estan húmedas.
El viejo pantalón huele a pis.

Escucho música en la radio.
La batería, 
golpea tu recuerdo fresco.

Miro por hendijas
que consigo abrirle a la vida.

No voy muy lejos.
Siempre detrás del día que inicia.

A buscar su sentido.
A olvidar mi nombre.
Entre autos, oficinas, caminos
y carteles que caen.

¡A correr por la calle!
¿Dónde buscarte?

Abro la ducha, como cada noche.
El agua rebota en la cortina roída
y me salpica.

Cambia el día y no cambia el sueño.
Cambia el sueño y no cambia el día.

El agua esta fría.
Salgo a correr por las calles.

octubre 30, 2007

¿De dónde llamás?
¿Del último almacén del pueblo?
¿Qué necesidad?
Podrías haber dejado una carta.
O vaciado la casa e irte lejos.
Pero, no. Ese llamado
te trajo de nuevo.
Ahora tengo que matar
al teléfono.
Y ahogarme en sake (que nunca te gustó).
Ya vienen los japoneses con tu padre,
tu hermano y tu tío.
Veo a los samurais de Kioto
que invaden el vecindario y te
secuestran.
Entonces, empiezo a los tiros en el living
escucho sirenas
viene la policía y me lleva.
Les explico de la guerra
de tus ojos de geisha
y no me creen.
Me liberan entre risitas sordas.
Yo me preparo para salir a la noche
a quemar las tintorerías del pueblo.
Todo un patriota.
Ya van a ver.

octubre 25, 2007

Twittersías III

La mujer pestaña
es un vértigo de piernas
en aceites calvos.
Una cometa china
y unos ojos de gato.

octubre 23, 2007

Twittersías II

Autopistas de llovizna
en la costanera de piedras.
Vidas que pernoctan
en zanjas como trincheras.
Disparan con gatillos de palabras
y zapatos de música

sobre una oruga de muñecos
puestos en la ruta
desde hace 50 años.

octubre 22, 2007

Twittersías I (palabras arrojadas al twitter)

Un collage de zapatillas perdidas
liberan sus pies,
cuentan vientres del futuro,
cuelgan en carcajadas.
Junto a la pared de ladrillos huecos.
Bajo nubes de plomogris.

En sones de veinte truenos.
En el cementerio de secoyas.

septiembre 25, 2007

Tema 5: Tu Stonehenge

Es medianoche, y la iglesia 
cobija fugitivos del reino de dios 
ateos de hijos e hijas unidos 
por delgados hilos 
de un taller divino.

Allí, te sentaste 
desterrada, 
bendecida en el piso de losa fría, 
entre sillas dibujadas con tiza 
la mirada fija esperando el anuncio 
del nuevo día.

Tus sueños, rayos de Dante, 
urdieron 
en círculos de fuego, 
incendios que iluminaron 
como un rito cautivo, tu destino, 
en un caldo de dólmenes que no duermen.

Stonehenge 
corrientes que rompen olas. 
Vitraux de sensaciones.

Stonehenge 
ruinas de los recuerdos. 
El vuelo de las aves.
Pasos cortos y pasos largos. 
Amanece cuando vas al reencuentro.

septiembre 03, 2007

Tema 4: Reincidente

Llevaba años sin salir a la ruta. 
Hasta esa noche, 
cuando llevado por el olvido 
empaqué. 

Tomé las llaves del auto 
y encendí el motor, nuevamente. Como ayer. 
El olor era casi el mismo 
azufre de huevo en combustión. 

Kms de acero en soledad perfecta. 
Las cenizas incesantes 
saltaban como estrellas 
de una nave espacial. 

Subí al puente de los suicidas 
y la miré directo a los ojos, 
allí estaba, 
la doble vía de la vida. 

Aferrado al volante, 
seguí en mi carril. 
Mientras una larga fila 
se perdía
de regreso al punto de origen. 

La duda fue un segundo. 
Ahí ví todas sus formas en una. 
Todo el tiempo y el espacio. 
Y el futuro y la nada. 
Y aceleré.

septiembre 02, 2007

Tema 3: Espejo de palabras (a R. Carver)

Salgo a la puerta a buscar el diario,
como todos los días.
Las noticias son las mismas.
En la cocina, el pan se quema.

El sol juega,
hace muecas de mañana
con tu figura sin nubes.
Sin embargo, hace algo de frío.

Son dos sillas como siempre.
Alejándose en sus siete vidas.
Yo estuve en la primera.

¿Te acordás de los días en el campo?
¿De tu frasco de luciérnagas?
¿Cuando cantabas entallada en abriles?

Yo entonces no sabía de tristeza.
Verbos sin vida cuelgan
de tu boca.
Y tu mirada se va apagando.

Me pongo de pie.
Respiro con fuerza. Tomo aire.
Te doy un beso.

agosto 30, 2007

Tema 2: Guerreros de Alázar

Llegados de las tierras lejanas
acampan en el río 
refulgen como odres 
de bosques sin tala. 
Apuestan cabalgatas de acero 
los niños, que vitorean a su paso 
a los Guerreros de Alázar.
Ecos dentro de ecos. 
Recrean su letanía. 
El fulgor de sus escudos. 
El reflejo en su frente. 
El fragor de sus corceles.
En su nombre 
los dioses 
hacen guardia alrededor. 
Los llevan 
A las tierras prometidas. 
A los encantos perdidos. 
A una fonseca de espadas magnas. 
A una eterna tradición.
Son sus ecos dentro de ecos. 
Labriegos aturdidos 
en montes de acechanzas 
los ven pasar. 
Los 11 guerreros de Alázar.
Regueros de voces 
asolan los caminos. 
De acongojados tenderos a su vera. 
Es abril, 
mes de guerras silenciosas 
de naves invisibles, 
de regresos talentos.
Como ecos de sus ecos. 
Los gentiles 
duermen sueños de retornos. 
"Es tiempo", cantan las canciones. 
Allí han sido vistos, años ha.

Música: folk base en Re

agosto 29, 2007

Tema 1: Sueño ámbar

Sueño con sus ojos de ámbar. 
Envuelta en tules de sones cáucasos. 
La piel impresionista  
bronceada  
acaricia el viento  
y despierta al templo 
sin necesidad de mis rezos. 
De su nido, bajan gárgolas avaras 
para beber de sus manos. 
Mesas con panes de creyentes 
en aguas que se abren. 
Nadan en su desierto 
voces de cuerpos erizados de pesebres. 
Soles negros amordazando el silencio. 
Cielos galgos rompen el sinfín de su mirada. 
Un eclipse de ojos claros. 
Las emociones del aire. 
La lluvia de mi coro esclavo. 
Las elipses del amanecer. 

Música: arpegios en plan spntt (ok)

agosto 27, 2007

Fantasmas marinos surgidos
de Caracoles Blancos
te festejan en secreto
y escriben tu nombre en el agua
hasta atraparte.

Las olas traen cosas plásticas
botellas, ruedas, gitanas,
anzuelos enredados en nylon,
piedras de todos los tiempos.
No traen tu recuerdo vivo.

Cuando el mar toca tu piel en otro mundo.
Me encuentro sin esperanza.
Sólo el inescrutable azar.

Contra toda posibilidad
aún tengo arena en los pies.


agosto 21, 2007

Una botella vaga,
entre rueda y desrueda
un fardo de western urbano.
Cruza la calle
choca con residuos
golpea el cordón
se detiene.
Me entretengo y la pateo y la pateo.
Se va el último colectivo.
Hacia las fábricas de plástico.
Sigo caminando.
Pienso en esas casas de lona.
En Maradona.
En cuanto falta para el sur.

agosto 09, 2007

Me lleva tres días bajar del dolor.
Eso, sin pastillas.

La escalera infinita del subte
acompaña el anuncio del tiempo
y voy captando en mi columna
vibraciones, como un telépata lumbar de los objetos,
mientras la gente pasa en Fórmula 1
caminando a mi lado.

Las escalones crecen,
las baldosas se expanden
un universo urbano inflacionario.
Stephen Hawking y
mi pequeño Big Bang callejero.
¿Así caminaría Bioy?
Lento con Borges.
Más tiempo para pensar.
Para ver pasar.
Para verse pasar.

Ahí voy, como un muñequito de Gerry Anderson.
O, como un Robocop de civil.
Con toda suerte,
zombi, aún no.
.

julio 12, 2007

Escucho en la radio a Nick Cave.
Canciones desfiguradas,
secuestrándome en la noche.
Hundido en el ombligo de dios
veo la caída de Atenas.
Todos mis rostros guerreros
sueñan su muerte confundidos.
Reproches, cicatrices,
reyes destronados.
Un silencio alla Salinger.
El ahogo de huir.

julio 03, 2007

A matar al enemigo le decían trabajar.
Después, se reunían y buscaban algún comercio
para saquear y tomar cerveza.
Matar y tomar cerveza.
Lo que sorprende es que son profesionales,
empresarios,
periodistas.
Releo a Hannah Arendt:
en el caso Eichman
uno se encuentra con personas humanas
con el tipo de preocupaciones de la gente normal
con la que uno trata habitualmente, y que,
de repente,
en el medio de esa situación de miedo
siguen la consigna que se les da.
El miedo al otro, al que matan,
el miedo
a no pertenecer al grupo dominante,
y no animarse a decir no,
no hago esto.
no hago esto.

Referencia: Inés Weinberg: la jueza argentina que integra el tribunal penal internacional que juzga el exterminio en Ruanda. ‘Un genocidio puede ocurrir en cualquier lugar o momento’.

junio 05, 2007

Esa corte de zánganos con cola
No me deja caminar
Siempre alguno husmeando
Olisqueando el pantalón.
Barriéndome con su rabo.
Parezco la proa de un tren loco
De vagones perros
Que no para de descarrilar,
Repartiendo pulgas políglotas
En cuerpos de circo al azar.
Una jauría boba y callejera
De malabaristas plebeyos.
Yo no sé, o todos los perros me siguen
o es que vamos al mismo lugar.

mayo 30, 2007

El hotel se nos alejaba
entre el desayuno y el sol de espaldas,
la ruta de mierda toda rota,
y la rueda que mordía la banquina
una y otra vez.
Yo mintiendo no-es-nada-no-es-nada
como un kerouac loco de las pampas
en un destartalado renault
comprado a osvaldo soriano
dando saltos en el auto
pensando en golpes de batería
cutracu-cutracu
exigiendo tu coro brujo
hasta desbarrancarnos.
Abrí un ojo, y ví acercarse al gauchito gil
disfrazado de diablo
en su poncho rojo.
Quise decirle salud!,
pero salió sput!, y escupí un diente.
Vos seguiste cantando hasta que llegó la ambulancia.

mayo 09, 2007

Campos de lengas
En plan tolkien
Rojos, bordó, naranjas,
Verdes renuentes bajan
En tropillas de árboles
Hasta llegar a la escarcha
En torno a mi pie.
Una estancia incendiada
Es testigo
Del fin del mundo en otoño.
No hay ruta más al sur
Lo saben las llamas
Que pastan a su vera.
Nubes de negritud negra
Completan la cinta de asfalto rota
En el horizonte.
The Rolling People
Sin señal en los celulares
Yendo y viniendo en el puente colgante
A punto de caer en el río helado.
Un viejo arado abandonado
Protege a la antena satelital
De las piedras que arrojan
Las ruedas del auto.
El patriarca de los bosques
Eleva sus brazos desnudos, añejos,
En ramas de las que penden
Gélidas babas vegetales
De pequeñas hojas musgosas.

abril 17, 2007

Fui yo.
Sí.
Fui yo.
El que bajó la persiana.
Cerró la cortina.
Puso la llave por fuera.
Y se marchó.
Ni siquiera le habías puesto
combustible al auto.
Debí imaginarlo.
Lo dejé donde el motor
trancó.
El motel esta bien.
Salvo el fuerte olor
a orín de gato en el pasillo.
Me recuerda a tus zapatos.

abril 12, 2007

Supongo que te resultó extraño
que siguiera hablando y hablando.
Primero, pareció excitarte
eso de las galaxias lejanas,
los agujeros negros,
y las supernovas.
Pero después... te aburriste,
cambiaste el peinado,
pisaste nuestro escarabajo,
y me dejaste silbando al paso
cada luna del mes.
Cuando pasaron las estaciones
y contaba uno en uno
los granos de arena,
volviste, con voz gitana,
por una oportunidad sin alas,
de puro lobo estepario.
Me insiste el recuerdo de esa noche.
Decepcionado.

abril 04, 2007

¿Quién demonios se carga a los bateristas de rock?
Apocalipsis bat.
Ahí los tenés un día, pegando palo y palo,
dalequedale,  cutracu-cutracu-cutracu,
detonando carteles "silencio es salud"
demoliendo brazos y piernas elegantes
cabalgando en hordas el terremoto.
Hasta que un día,
s
acan sus pasajes
se toman el olivo
y nos dejan sus discos.
Keith Moon, Bonham, Powell,
el viejo Moro.
Los vuelvo a escuchar, el oido afiebrado,
meta cutracu-cutracu-cutracu,
cuando pasan con sus caballos
y la mesa se parte en dos.


Nota. Siguen cayendo bateristas:
Rubén Basoalto, baterista de Vox Dei, (03/11/10)
Gonzalo Farrugia, baterista de Crucis, (09/01/09)
Toto Rotblat, percusionista de Fabulosos cadillacs, (29/03/08).
Ola Brunkert, baterista del grupo sueco Abba, (16/03/08).
Daniel Wirtz, baterista de Spinetta y Páez, (05/02/08).
Buddy Miles, de la banda de Hendrix, (28/02/08)
Max Roach, baterista de jazz, creador del bebop, (19/08/07).

marzo 26, 2007

En el tren del oeste
pasajeros de rostros tajeados como asientos
cocidas sus vidas con lienzo
como un casino de pobres en movimiento
apuestan sueños desdentados
cuando acarician sus niños
de impecables guardapolvos blancos.

febrero 28, 2007

Primero,
pensaste en tu red bonita.
Una cena de rubí
y hasta una moto de ruta.
Después, urdiste el plan.
Tu voz de Ella Fitzgerald
en los bordes.
Tu gemido Etta James,
para el camino perdido.
A la hora señalada,
apuntaste, y, ¡bang!
El rostro asustado,
secuestrado de placer.
Mi cuerpo estallado por todos lados.
Y allí bailaste.

enero 05, 2007

Anémonas golfas como grillos gigantes
Vuelan contra el silencio de la noche
entre pastillas blancas de tequila
y una ola de mil metros de alto.
Pasan cientos de horas,
el mar desciende
Y los monstruos se convierten en libélulas.

diciembre 12, 2006

Veo venir
tu tijera psicótica
de cortar y cortar.
Porque nos conocemos.
Porque veo hincharse tu cara.

noviembre 30, 2006

Cuestiones en llamas.
Ponemos el mantel.
Abrimos las ventanas.
Hacemos la cama.

noviembre 05, 2006

Entre Pergamino y Arrecifes.
La señal de radio se pierde.
Los silos descienden como naves nodrizas.
Los Acoplados Gárgano se alimentan.
La joven de ojos verdes, en el asiento 24
Quiere pan.

octubre 05, 2006

En su casa,
entre vasos copas velas
y compacts de Steely Dan.
Conserjes, invitados, tríos,
falsos bailarines de Gurdjieff,
colores de campos regados.
Alguien nos habla de economía,
de la vida en marte.
No escuchamos,
nos juramos quien sabe qué.
Promesas-desiertos-juegos.
Hasta que tu golpe en la cabeza
me despierta.
Salimos y recordamos.
El tango en Londres.
Cuando comía de tus manos.

septiembre 19, 2006

Lo útimo que ví
Fue la sala de operaciones.
Rostros difusos.
Cuando me quise acordar
Ya estaba de pie.
La vida me fue adoptando.
Volvieron las palabras.
Con el tiempo dejé de juzgar.

septiembre 07, 2006

Llegamos en taxi, los dos con anteojos.
Los tuyos negros.
Entre saludos y empellones nos perdimos de vista.
Te perdí.
Fui hasta el backstage, revisé la carpa, tus botellas de agua,
y solamente encontré
viejas peleas por el disco de Tom Petty
que te regalé.
Saltaste al escenario sin red, aullando
Componiendo el vitraux de tu ausencia
Cromática en mi interior.
La luna llena en el estadio hacía más fría la noche.

agosto 09, 2006

Hoy, tu wincofón se apago.
Dejaste el yunque y la pecera
En el fondo
Escapando al incinerador
Oliendo a hollín
Como un cartonero Báez
En carnaval.
Te aniquiló la visión de la conquista.
El territorio.
Las luces de navidad.
En la madrugada
Juntabas arroz que caía del cielo.
Te escuché entonar el himno.
No volviste a cantar.

agosto 02, 2006

Cuando ella te traía las sandalias
Y te proponía la vida artesana
La seguiste hasta Brasil
Bebiste de su ayahuasca
Te encadenaste a sus pies.
Brillaste con su luz de medusa.
Bajaste como estatua de sal.
Hombres de Adamsky te devolvieron a casa.
Sangrante la sinapsis de tu bohemia.

julio 31, 2006

"Un problema mecánico", me dijiste
la tercera vez que el capó se abrió en la ruta.
"Nada importante", mientras bajabas
lo volvías a cerrar
y ponías marcha de nuevo.
Lo recordé una semana más tarde.
Con el diario en la mano.

julio 12, 2006

Voy de acá para allá.
Me convierto en un viejo loco.
Saco de la basura mis fotos.
Escondo mis discos.
Mis papeles amenazados.
Busco hacerme un lugar
pero ya no hay casa.

julio 03, 2006

A veces me encuentro perdido.
Bajo del tren o del subte,
miro a la gente, y
no sé dónde estoy o porqué.
Creo conocer a algunos de otra vida
los sigo o detengo su paso
y les pregunto por sus trabajos.

junio 16, 2006

Vivíamos en La Gran Muralla.
Por entonces, nadábamos en el Yang Tsé.
Allí estaba el Gran Campeón Mao
lanzando salvavidas de libros rojos.
Tío Ho, un dromedario de ideas.
Y Pol Pot, que ganó publicidad
construyendo diques baratos con cadáveres.
Cuando el agua subió y nos contaminó
los doctores sentenciaron:
virus de izquierda, con gangrena de derecha.
Recomendaron amputar.
Cortar aquí. Cortar allá.
Quedó poco.
Con el desecho sanitario
rellenaron las tierras bajas del capitalismo
creando un gran cinturón ecológico.
Hoy, mandan Los Gerentes Saludables.
Que no tienen venéreas.
Ni el Partido Comunista Chino
pudo salvarnos aquella noche.

mayo 31, 2006

"Unos hombres preguntaron si ud. vivía acá",
me dice la viejita.
Es la policía secreta que vuelve.
"Servicios", les llaman.
Creen que no sé que estan ahí.
Pero yo, los dejo en sus coches.
Con sus paseos nocturnos.
Sus guardias en la esquina.
Mientras bebo, tiro la ropa al piso
y sintonizo en la radio viejas melodías.
Voy a ducharme.
Estoy bastante sucio.
La piel golpeada.
Que me esperen.

mayo 22, 2006

Uno, dos; uno, dos. Va!
Sacar la bronca. Eso dicen.
Uno, dos; uno, dos.
Una paliza a tiempo. Va!
Uno, dos; uno, dos.
Veo el gancho. Alzo mis puños.
Uno, dos; uno, dos.
Va el golpe. Viene.
Esquivo. Esquivo. Ugh!
Siento la herida.
Un cuerpo cae.

mayo 08, 2006

Me pregunta en el aeropuerto
si subimos las escaleras.
Le digo que sí
por no dudar.
Damos una vuelta.
Las maletas tiemblan.
¿Qué avión tomaré?
¿Qué avión tomará?

mayo 03, 2006

Escucho a Chet Baker en pijama.
Una compilación de viejos temas
en el living.
Los recuerdos visten rostros
en espejos arrugados.
Te abrazan, y cambian de vereda.
Les gusta mentir.
La traición da comienzo a una larga noche.
Se mezclan las voces en los conventos.

abril 24, 2006

Nos instalamos en la hostería
de la Mina I.
Corrimos desde al auto hasta el acceso
entre cómicos copitos de nieve.
Un cartel indicaba "cerrar la puerta"
para mantener templado del salón.
En las mesas
unos pocos,
esos afortunados,
que se divierten de tarde,
compartiendo chocolate caliente y tonterías.
De noche, el inconciente diluido en alcohol.
El punto justo para llegar a la habitación
en dos pasos y un desmayo.
Y ellos ahí se quedan, arrobados por el paisaje,
riendo a carcajadas,
murmurando comentarios
que no harían en la ciudad.
Imprevistamente,
se escucha una vieja canción de los Dire Straits.

abril 17, 2006

El cordel blanco de tu saco
atrapó al mío. Lo enredó
en el andén atestado.
Anudó
el botón la cartera el saco.
El bolsillo la hebilla el cinturón.
Eso me dijiste.

marzo 28, 2006

Cansado,
la boca seca por el polvo
rechinando en los dientes,
y la ropa sucia, ajada, olorosa,
abandono el sendero de tierra
y vuelvo a la ruta.
Sé que este no es el camino,
que la cena se enfriará,
que no llegaré a tiempo.
Que ni siquiera volveré a casa.

marzo 22, 2006

Estan esos días en que llego tarde al trabajo.
Me distraigo en la estación.
Me retraso en casa leyendo el diario.
Pierdo tiempo en el desayuno.
También en el baño.
Son esos días
en que no presto atención al reloj.
No corro al tren.
Ni me preocupo por conseguir
un asiento libre.
Veo a la gente con otros ojos.
Incluso, llego a creer que son buenos.
Pero me dura poco.
Lo habitual es que llegue a tiempo.
Que no me distraiga.
Que busque con afán mi asiento.
Que choque mi cuerpo con ellos.
Que me sienta otro cuervo.

marzo 17, 2006

Una mujer muy bella y sin edad
en la escalinata del auditorio
tropieza
y cae.
Le extiendo la mano mientras
recuerdo a Marlowe:
"Levántese preciosa, parece un pequinés"(*) .
Se incorpora con gracia,
aunque ya no importa.
Me dice en un suspiro:
"Chandler, 'El sueño eterno', página 100".
Tomamos juntos un café.
Intercambiamos teléfonos.
La mismísima Carmen Sternwood.

(*) "Get up, Angel, ...you look like a pekingese."

marzo 14, 2006

Enormes mangueras boas
abrazan tanques de gasolina
descargan combustible
y danzan su ritual.
Algunos conductores
estacionan sus T. Rex
unos metros más allá.
Descansan.
Se refrescan. Usan los baños.
Miran la tv del bar.
Piden agua para sus mates.
Vuelven al camino.
Los cuento. Seis en una hora.
Me interrumpen.
Traen en un plato
mi hamburguesa con papas.

marzo 07, 2006

2000 km al sur.
Las palas mecánicas
extraen petróleo.
Entre vegetación baja, raleada,
orinada por guanacos
que cruzan la ruta despreocupados.
Tomamos curvas rápidas cerradas
pegados al guard-rail dañado.
Pasamos camiones con acoplado
que transportan tubos como obeliscos.
Carteles
que anuncian pueblos de cinco casas.
Un cementerio
que recuerda los muertos olvidados.
Llegamos a la zona de lomas.
Con ráfagas de 80 km por hora.
Las nubes reflejadas en el espejo retrovisor.
En la radio suena
Entrando por la puerta exterior.

marzo 02, 2006

Pequeños hombres y mujeres.
Portan tambores. Baten su caida.
Rumble-rumble-rumble.
Tum-tum-tum.
Cerca del petit mal del abismo.
Figuras ahora humanas
Ahora no humanas.
Rumble-rumble-rumble.
Tum-tum-tum.
Pizarros y amazonas.
Bailo entre ellos.
Rumble-rumble-rumble.
Tum-tum-tum.

febrero 27, 2006

Subimos al ascensor por subir.
Nadie dice no.
Nos perdimos en las sillas.
Luego el suelo.
Su tatuaje se abrió entre juegos.
Leí la mancha de Rorschach
en sus manos.
La ví dormir sin memoria.
Me dio miedo.
En la madrugada
Cuando empezó a clarear
Giré la llave sin hacer ruido.

febrero 22, 2006

Se revela en el espejo.
Levanto la vista, y la veo.
Viene y me pone el collar.
Me hipnotiza. Me exige ruego.
Me lleva hacia aquí hacia allá.
Acercarse alejarse dejarse caer.
Golpear Gatear.
Ahí vamos de nuevo.
Soy tu grito de Munch.
Soy tu lunar.
Soy mudo.

febrero 17, 2006

Me resistí a quitarle la ropa.
A que me quitara la ropa.
Me dediqué a hablarle de tierras,
de estrellas.
Ella no era Umma Thurman.
Le conté de guerrillas
y de robos a bancos.
Inventé historias de Beatles
y de canciones olvidadas.
De poetas chinos y fantasmas.
Ahora termina la noche,
entran los rayos del sol.
Y ella ya lo sabe,
yo no soy John Steed.

febrero 10, 2006

Dicho a Sam Shepard:
En ese motel, en esa ruta
Perdí la memoria. En compañía.
Recuerdo un cartel luminoso
De bienvenida
Un cenicero sucio
Un televisor encendido
con un relator de fúbol
afónico
gritando goles que no fueron.
Y una voz en el cuarto vecino.
Llamándome insistente.
Intenté hundirme en la almohada.
Desvanecerla en alcohol.
Ahogarla en la ducha.
No recuerdo más.

febrero 06, 2006

Los gigantes
Obreros de alquitrán
Sacan lustre a la ruta.
Camino del puente
En La banquina
Un auto con luces intermitentes.
Dos figuras se mueven en su interior.
No me detengo.
La esquina de Crotto
Languidece en su boliche
A lo lejos.
Un farol rojo encendido, perdido, lento,
Agoniza toda la noche.
Mejor esperar el día
Sin anuncios.
Aguardo en el peaje.
A un costado
Las luces apagadas.

enero 31, 2006

Maldición esos bichos pegados al vidrio
que estallan en los focos del auto
en el espejo
algunos todavía se mueven
como yo.

enero 30, 2006

Hago promesas.
Le hablo al oido.
Un poco de humor.
Dirían un caballero.
Casi un conde.
Cruzo la puerta.
Simulo equilibrio.
Un buen intento.
Pronuncia mi nombre
y me delata.
Estiro las piernas.
No puedo seguir.
La desato.
Escapamos.

enero 26, 2006

Vuelvo al momento del crimen.
Ni un millón de dólares lo arregla.
Esta hecho. Las marcas.
Ella dice que recuerda mi nombre.
Le cierro la boca.
Muerde sus labios.
La perdición de esas piernas jacobinas.

enero 19, 2006

Bajo el metro en el subte.
Escaleras. Túneles.
Gritos de trenes.
Rostros metálicos.
Piernas filosas.
Ríos de rock.

enero 02, 2006

Despierto del sueño
en un pueblo con nombre demente.
Me reconozco de a ratos
husmeando una habitación gris
entre esteras menesterosas.
Un ventilador de tiempos de guerra,
ocupa un rincón.
Sus paletas doradas
asistieron doctores, ministros, diputados.
Un metrónomo a golpes de gota
hipnotiza.
El grifo de la ducha destartalado
sobrevive en un resto de porcelana.
Abajo, en la sala, un viejo
cuelga un cigarro de su barba sucia.
Sus ojos dicen que sueña puñales que apuñalar.
Ahora, el silencio atrona.
Me pega el viento al borde del lago.

diciembre 19, 2005

Pelo.
Marrones de jade
surcando el aire.
Nervaduras que fueron
canales verdes
secos como Marte.

diciembre 12, 2005

Los cuerpos lunares a rayas de la noche
nos atrapan como lianas,
nos amarran.
Un silencio de lobos
aúlla,
y nos rodea
el viento del bosque.
En tu mirada,
el eclipse
del voltaje faquir.
Cuando me das la espalda
es tarde para arrepentirse.

diciembre 09, 2005

Navego los bordes de la vía láctea
sentado en tu cocina.
Oculto los truenos con tus gritos
que susurran en mayúsculas.
El color de mi piel se endurece.
Las voces vienen y van.
Huelo a alfombra de heno.
Cuando entiendo es tarde.
Los cuerpos no se mienten.
Altaneros.

diciembre 07, 2005

El sol me escanea a través de los árboles.
Sus rayos cortan paralelas como lonjas.
El bus corre por la cinta de brea
con sus ruedas de caucho reventado.
Pasamos el parador de las camionetas de hotel.
Rodamos de estacionamiento a estacionamiento.
Recostado en la luneta pasa el día.
Veo el sol. Veo la luna. Veo el sol.
Como un poco de pan.
Tiro la libreta al primero que pasa.

diciembre 02, 2005

La Sombra de Drácula
regresa
de donde siempre es muy lejos.
Vaga por la vida,
y luego,
se sienta a esperar.
Sabe que el tiempo esta de su lado.
Asilencia los ecos que mueren.
Me lleva
a su región anfibia.

noviembre 24, 2005

Desentierro huesos
de animal humano.
Como alguien que juega
con cuerpos locos.
Como un genio que
moldea el dolor.
Los ojos crecen en
párpados que se erosionan.
La cera me quema.
Me pongo en marcha.
Camino. Estoy fuera.
Era su fiesta.
Siento el rocío de kerosene
en la madrugada.

noviembre 22, 2005

La patrulla nocturna se abate silenciosa.
Una bocina lejana me atrapa
en la jactancia de su piel en enaguas.

noviembre 21, 2005

Veo espantapájaros de agua.
Y el asfalto siempre el mismo.
Mojo los pies prisioneros.
En la banquina.
Toco con las manos truenos del aire.
Huelo el amor al borde de la ruta.
Del Motel iluminado.
Camino entre ladridos de perros que me siguen.
Sin morderme, Sancho.

noviembre 14, 2005

Perros bucaneros
descosen anzuelos,
destrozan cadenas,
trafican anclas.
Andan sueltos.
Golpean cuerpos jóvenes de madrugada.
Exorcisan.
Alquimistas.
Bordan y desbordan,
tantean su gracia,
los condonan.
De nocturno beben arenas,
escupen vitraux.

noviembre 09, 2005

Ese tipo Elvis Costelo
le canta a su chica
en el living de su casa
en el jardín
el balcón
el patio trasero
el piano bar.
Elvis Costelo es ese tipo de gorrito.
De pinta rara.
Quiero tocar en su banda.

noviembre 04, 2005

Sigo a las remeras de los Teletubbies
como drogas visionarias en su mantra.
Las Chicas Superpoderosas
me pellizcan
y pellizcan a todos los que saltan.
Clones de Pinky y Cerebro
anudan bordes, babean, tatúan ginebras.
Los invitados se lucen.
Es una fiesta.
No hay testigos.

noviembre 01, 2005

Oh, tu psicótico ancho de banda
tu versión 3.0
Tus cuelgues imprevistos
tu código abierto.
Hago un lazo con el cable del mouse
y me tiento entre tus clicks,
tu-puerto-USB-tus-periféricos-tus-gadgets.
Tiempo de overclocking.
Hora de Resetear.
Tus ventanas siguen abiertas.

octubre 25, 2005

Cabalgo las tierras de Patty Smith.
Vago por el desierto
en caballos de Marte
el viento desatado
rodeos sin descanso
retando a duelo
al olvido y la memoria.
Acechan palabras escorpiones.
Sus aguijones en la luna.
Insomnes.
La redención de no saber.

octubre 21, 2005

En el camino
languidecen los colores.
Los tonos se confunden y yo,
conduzco con la mirada fija al frente.
El horizonte escapa en un auto lejano.
Mi cabeza da contra el vidrio en donde se reflejan árboles.
Azota el viento.
Hay mucha luz en la ruta.

octubre 13, 2005

rock & roll
espeso
testigo
visionario
en alaridos
espasmos
rayos de luz
estrellas
dunas
alfombras
sueños
poemas
jimi hendrix.

octubre 07, 2005

Veo Programas de la ONU
El sábado a las 21
Ofreciendo Información
De Los Últimos Días.
Sé que Yemen en Octubre
Destila dátiles.
Y que a mí me gusta Kournikova.
No la gorda matosas.
No Kurosawa.

octubre 03, 2005

Monos con navajas
cantan a la Estatua de la Libertad.
El Ejército Simbionés de Amonites
y su Proyecto Exterminator.
Portan el logo del Golden Gate.
En sus frentes, la señal de TV
de los burgueramericanos.

septiembre 26, 2005

En mis sueños de aquelarre
Te sigo viendo ajena,
Sin padres,
Inventando literaturas, números impares.
Incendiaria perenne.
Escalando tus fosas.
Olvidándote de respirar, asustándome.
Cometiendo otros delitos, sin importarte,
Como tus besos de filatelia.

septiembre 22, 2005

(ENCUENTRO CON HOMBRES NOTABLES)
Lo veo, sí, lo veo.
Con su ojo escudriñador de horizontes
y la mirada típica de los budas sin tiempo.
Se me acerca y dice:
"En la otra cuadra venden sutras a 500 pesos.
¡Vamos!"
Los revolvemos y arrojamos
lanzando gritos
asustando
a lectores de plaza.
Digo: "Kerouac, Gurdjieff, Corso,
Platón, T. S. Elliot,
Diógenes, Bhaktivedanta".
Dice: "Lengua de arroz, haiku neocelandés".
Yo insisto:
"Pronto Chuang Tsé terminará el polimodal".
Emocionado Jack, responde:
"El Tao más rápido de todo el Oeste".

septiembre 13, 2005

Choferes del gas Radón,
intoxicados por Marte
e ignorantes del rodaje,
no saben
que el daño colateral
afecta a las aves.
Vuelan y caen como monedas
de porcelanas y bolsillos airados.
Son como partículas Alfa
como fósforos
en un vals de cometas.
Los veo desde un loop del tiempo
como el Eternauta.

agosto 29, 2005

Tu Fiebre Crepuscular
suelta una lengua de fuego
de volcán idiota.
Tu lava tonta se derrama.
Y quema nuestro mantel.

agosto 05, 2005

Si me dieras de beber
de tus tobillos
los acomodaría en mi mesa de luz,
antes de dormir.
Los convertiría en mis libros,
leería en paz
y soñaría
con musas de madrugada.
Cambiaría mi nombre en la noche.
¡Creería en Dios!
Sé que por la mañana los olvidaría.

junio 28, 2005

La llave dice cuarto 310.
Una habitación limpia.
La ducha funciona.
La puerta del baño cierra bien.
La cama prolijamente tendida.
En la mesa de luz, un velador espera.
On. Off.
El silencio nocturno es la sirena que libera:
¿Quién estuvo antes?
¿Quién vendrá después?

abril 24, 2005

Cronología de los eventos:
en la lluvia intensa húmeda mojada
la hembra humana floreció.

marzo 23, 2005

Con mis palabras antibalas.
Cargo mis deseos.
Apunto y, fuego.

marzo 22, 2005

Vomitados por un geiser
arrojados
esculpidos
en las piedras
sacudidos
en
fangales
exudan
ecológicos vientos
como un geiser.

enero 19, 2005

Supo que la ví doble desde el primer momento.
Dijo: "quiero dar al concepto de cielo mayor seriedad".
Luego, me apuntó a los ojos, y sonrió:
"mejor que duermas".

diciembre 11, 2004

Dijo:
Justo hoy llamaste. Y yo, que necesitaba hablar con vos, no estaba.
Dijo:
Mañana, creo que va a ser difícil encontrarnos.
Dijo:
Pasé unos días muy feos la semana pasada.
Dijo:
No sé en qué momento se arruinaron las cosas.
Dijo:
Toda esa cosa metafísica que tenía...
Dijo:
no sé qué decir.

diciembre 10, 2004

Gente que conozco habla lenguas extrañas.
Las naves surcan el cielo.
Me saludan.

noviembre 29, 2004

Amaba a la mujer de Frank Sinatra.
En la madrugada.
Imposible, dijeron. Jamás.
Cuando regresó, se echó a reir.
Cantamos juntos "My way".

noviembre 02, 2004

Las dos fotos.
Te quiero en la del pelo largo.
Me quieres en la del pelo corto.

octubre 25, 2004

Los vecinos sanitarios
temen a los plurales
y a los cráteres de lenguas.

octubre 08, 2004

Un epílogo de vidas suplentes.
Una transcripción.
Menos que paredes blancas.