Vendiste la entrevista
Para verme otra vez.
Eso pensé.
Cruzaste la puerta
temblorosa
envuelta
en tu sonrisa seria.
Bienvenida a casa, no dije.
agosto 17, 2018
julio 13, 2018
septiembre 22, 2015
septiembre 11, 2015
En la universidad en el DF
palabras-truenos malabares
lingüistas bífidos con poderes
y el aura del mezcal el corno
emplumado
con bastones de rayos
iluminan el valle de fuegos
ardientes calles pájaros con ojos
de gigantes
metrobuses y alabantes
Lamantias, Aridjis, Mondragones
descienden del sendero
y veo a Neal Cassady
conduciendo el autobus
de los Merry Pranksters
llega y grita a los estudiantes
vuelve al volante.
Colonia Roma.
Guanajuato.
San Miguel de Allende.
palabras-truenos malabares
lingüistas bífidos con poderes
y el aura del mezcal el corno
emplumado
con bastones de rayos
iluminan el valle de fuegos
ardientes calles pájaros con ojos
de gigantes
metrobuses y alabantes
Lamantias, Aridjis, Mondragones
descienden del sendero
y veo a Neal Cassady
conduciendo el autobus
de los Merry Pranksters
llega y grita a los estudiantes
vuelve al volante.
Colonia Roma.
Guanajuato.
San Miguel de Allende.
mayo 15, 2015
mayo 10, 2015
Mujeres que hablan y hombres que escuchan mal
(Una charla con Leonard Cohen)
Me gustan las mujeres.
Son más inteligentes que los hombres,
lo que es fácil de comprobar.
Sienten como los mares y los ríos
y el mundo es distinto para ellas.
Por eso a veces piensan que están locas.
Yo las escucho, les presto oídos.
Les pregunto si quieren hablar.
Me hablan mucho.
Me cuentan sus rollos.
Historias buenas y bravas.
Más de las bravas.
Me cuentan que conocieron a un tipo.
Que salieron, pero nada del otro mundo.
Que no estuvo mal pero ya esta.
Que No-Hay-Nada-Más.
Luego me entero que
Se enamoraron
Se embarazaron
y algunas hasta se casan.
Dicen: “es maravilloso”.
El problema es que yo estuve allí
cuando me dijeron
que-no, con-ese-no
que blablablá.
Y sé que no me mintieron.
Las escuché muchas veces.
No una. Ni dos.
Eso es raro, y no lo entiendo.
Pero ellas son sagaces y algo traman.
Con el tiempo, las sigo escuchando.
Pero hablan menos.
Hacen vidas propias.
Olvidan.
Crían hijos preciosos. Ellas.
Los tipos son otro cuento.
Los puedo ver.
Nunca lloran.
No miran la luna.
No levantan las cosas que caen al piso.
Suponen que saben adónde van.
Pero no saben de dónde vienen.
Y conducen con luces bajas.
Ven la tele, ven la tele,
la cerveza, el pato lucas
el gordo juan, jejeje jajaja jojojo.
Se hablan a sí mismos
suben el volumen
escuchan poco y mal.
Ellas, ya saben,
es lo que hay.
(Una charla con Leonard Cohen)
Me gustan las mujeres.
Son más inteligentes que los hombres,
lo que es fácil de comprobar.
Sienten como los mares y los ríos
y el mundo es distinto para ellas.
Por eso a veces piensan que están locas.
Yo las escucho, les presto oídos.
Les pregunto si quieren hablar.
Me hablan mucho.
Me cuentan sus rollos.
Historias buenas y bravas.
Más de las bravas.
Me cuentan que conocieron a un tipo.
Que salieron, pero nada del otro mundo.
Que no estuvo mal pero ya esta.
Que No-Hay-Nada-Más.
Luego me entero que
Se enamoraron
Se embarazaron
y algunas hasta se casan.
Dicen: “es maravilloso”.
El problema es que yo estuve allí
cuando me dijeron
que-no, con-ese-no
que blablablá.
Y sé que no me mintieron.
Las escuché muchas veces.
No una. Ni dos.
Eso es raro, y no lo entiendo.
Pero ellas son sagaces y algo traman.
Con el tiempo, las sigo escuchando.
Pero hablan menos.
Hacen vidas propias.
Olvidan.
Crían hijos preciosos. Ellas.
Los tipos son otro cuento.
Los puedo ver.
Nunca lloran.
No miran la luna.
No levantan las cosas que caen al piso.
Suponen que saben adónde van.
Pero no saben de dónde vienen.
Y conducen con luces bajas.
Ven la tele, ven la tele,
la cerveza, el pato lucas
el gordo juan, jejeje jajaja jojojo.
Se hablan a sí mismos
suben el volumen
escuchan poco y mal.
Ellas, ya saben,
es lo que hay.
mayo 06, 2015
abril 28, 2015
Cómo conocí a Raymond Carver
Entiendo a Carver.
Juro que lo entiendo.
También entiendo a Bukowsky.
Eso se explica porque eran amigos y se entendían entre ellos.
Como en el poema de Carver
“Vos no sabés qué es el amor
(una tarde con Charles Bukowsky)”.
Pero yo no lo conocía, entonces.
Me lo presentó
José Carlos Escudero, médico sanitarista
Y gran lector.
Una noche en Santa Fe,
No sé muy bien cómo, hablando de poesía.
Escapando a los rigores de los despachos de comisiones,
de la Convención Constituyente.
Porque él era Convencional, y yo asesor.
Los dos del bloque del Frente Grande.
Le nombré a los beatniks, a Corso y a Kerouac
Y él me preguntó, si yo había leído
A Raymond Carver.
Le dije que no, y me dijo: “tenés que leerlo”.
Lo dijo así, con autoridad, le hice caso y acá estoy.
Leyendo a Carver, buscando señales
en su poesía
y en su estadía en Rosario, en 1984.
Yo lo conocí 10 años después.
A Escudero, y ya lo dije, a Carver.
A Bukowsky no sé quién me lo presentó.
Me parece que Enrique Symns.
Pero lo entendí mejor con Carver.
Después de Rosario, claro.
Y de la cena en Santa Fe.
Carver tiene una poesía en la que sueña
con su viaje a Argentina.
Entiendo a Carver.
Juro que lo entiendo.
También entiendo a Bukowsky.
Eso se explica porque eran amigos y se entendían entre ellos.
Como en el poema de Carver
“Vos no sabés qué es el amor
(una tarde con Charles Bukowsky)”.
Pero yo no lo conocía, entonces.
Me lo presentó
José Carlos Escudero, médico sanitarista
Y gran lector.
Una noche en Santa Fe,
No sé muy bien cómo, hablando de poesía.
Escapando a los rigores de los despachos de comisiones,
de la Convención Constituyente.
Porque él era Convencional, y yo asesor.
Los dos del bloque del Frente Grande.
Le nombré a los beatniks, a Corso y a Kerouac
Y él me preguntó, si yo había leído
A Raymond Carver.
Le dije que no, y me dijo: “tenés que leerlo”.
Lo dijo así, con autoridad, le hice caso y acá estoy.
Leyendo a Carver, buscando señales
en su poesía
y en su estadía en Rosario, en 1984.
Yo lo conocí 10 años después.
A Escudero, y ya lo dije, a Carver.
A Bukowsky no sé quién me lo presentó.
Me parece que Enrique Symns.
Pero lo entendí mejor con Carver.
Después de Rosario, claro.
Y de la cena en Santa Fe.
Carver tiene una poesía en la que sueña
con su viaje a Argentina.
abril 25, 2015
Leo poemas de Nicanor Parra.
Lo veo haciendo gestos, fulminando a las estatuas.
Recitando sobre sus viajes a Marte en zapatillas
Sus visionarios ojos relucientes
De platino obrero metalúrgico
Asaltante de bancos de sueños
Aventurero de vinos y licores
Entre amazonas gigantes y enanas rojas
Aborigen del siglo XX y del XXVI
Iluminador de sombras
De profundidades macrocéfalas
En ochocientos 52 ocasiones
Desenhebró vidas atadas
Bloqueadas, las liberó exigió
Decencia a sus almas
Bienparidas
Y escribió poemas
Los defecó y nacieron
Anémonas monstruosass
Fingió ser
Exiliado de los ángeles
Mutó hasta ser generaciones de niños
Lavó los pies de sacerdotes impíos
Se infectó
Y le brotaron metáforas
Que acogió en su cuerpo
Vomitó dando brincos
En ciénagas de cielos
Agobiantes
De perdedores y dementes
cuando ahí lo vimos
Mirándonos fijamente
Apuntándonos con su dedo meñique
Deforme, un plato de sopa,
Gritándonos y asustándonos
Que esta vida, dijo,
Ya estalló.
Lo veo haciendo gestos, fulminando a las estatuas.
Recitando sobre sus viajes a Marte en zapatillas
Sus visionarios ojos relucientes
De platino obrero metalúrgico
Asaltante de bancos de sueños
Aventurero de vinos y licores
Entre amazonas gigantes y enanas rojas
Aborigen del siglo XX y del XXVI
Iluminador de sombras
De profundidades macrocéfalas
En ochocientos 52 ocasiones
Desenhebró vidas atadas
Bloqueadas, las liberó exigió
Decencia a sus almas
Bienparidas
Y escribió poemas
Los defecó y nacieron
Anémonas monstruosass
Fingió ser
Exiliado de los ángeles
Mutó hasta ser generaciones de niños
Lavó los pies de sacerdotes impíos
Se infectó
Y le brotaron metáforas
Que acogió en su cuerpo
Vomitó dando brincos
En ciénagas de cielos
Agobiantes
De perdedores y dementes
cuando ahí lo vimos
Mirándonos fijamente
Apuntándonos con su dedo meñique
Deforme, un plato de sopa,
Gritándonos y asustándonos
Que esta vida, dijo,
Ya estalló.
abril 17, 2015
Soñé con la Guerrilla de Marilyn.
Hembras en tacos aguja como arpones
Con lenguas de ballesta, afiladas,
Lanzando palabras que hieren Dioses.
En sus Piernas de Nefertiti
bajo un Nilo vibrante
portando polleras de fragmentación.
Un ejército con almas y corteza de savia.
Van invisibles entre combates
Que los hombres eluden.
Yo las veo en mis sueños
Doradas
Caminando sin descanso los desiertos
Sus voces dándole órdenes a la vida.
Sus largas cabelleras conduciendo al viento.
Escucho sus llamados en la madrugada.
Y las veo, gloriosas en sus mundos
Aún los del dolor, poderosas herederas.
Y voy entre ellas, sin saberlas,
atento, no pierdo detalles.
Algún día pienso hablarles.
Hembras en tacos aguja como arpones
Con lenguas de ballesta, afiladas,
Lanzando palabras que hieren Dioses.
En sus Piernas de Nefertiti
bajo un Nilo vibrante
portando polleras de fragmentación.
Un ejército con almas y corteza de savia.
Van invisibles entre combates
Que los hombres eluden.
Yo las veo en mis sueños
Doradas
Caminando sin descanso los desiertos
Sus voces dándole órdenes a la vida.
Sus largas cabelleras conduciendo al viento.
Escucho sus llamados en la madrugada.
Y las veo, gloriosas en sus mundos
Aún los del dolor, poderosas herederas.
Y voy entre ellas, sin saberlas,
atento, no pierdo detalles.
Algún día pienso hablarles.
Creés que lo hace a propósito
cuando bloquea tu paso
recogiendo cartones con su carro.
Y que odia a tu clase, cuando te retrasa.
Pero él no piensa en vos
ni te recuerda
porque viene de andar 40 cuadras
empujando el carro
y tu paso es su última preocupación.
Aún le falta andar otras cuarenta
para regresar al barrio.
Tus minutos perdidos
son como un viaje a Marte.
Tu malestar,
sus dientes que le faltan.
El asiento de tu auto
sus 80 cuadras diarias, empujando.
Tu hora de salario
su comida de un mes.
cuando bloquea tu paso
recogiendo cartones con su carro.
Y que odia a tu clase, cuando te retrasa.
Pero él no piensa en vos
ni te recuerda
porque viene de andar 40 cuadras
empujando el carro
y tu paso es su última preocupación.
Aún le falta andar otras cuarenta
para regresar al barrio.
Tus minutos perdidos
son como un viaje a Marte.
Tu malestar,
sus dientes que le faltan.
El asiento de tu auto
sus 80 cuadras diarias, empujando.
Tu hora de salario
su comida de un mes.
Repito tu nombre ocho veces, nueve.
Luego diez.
Y tiro la cadena.
En el remolino, se van
Tus historias
Tus manteles a cuadros
Tus reclamos por la boleta de luz.
Siguen allí, los restos de comida.
Y los perros felices
Haciendo puzzles.
Por el inodoro se van
Tus sueños de autos grandes
cheques de viajero
hoteles de clubes compartidos.
Ahí se va,
El anillo de tu verano en Oriente.
Mientras, sube el nivel del agua.
Se estabiliza como un lago.
Todo higiénico.
Y sin anestesia.
Luego diez.
Y tiro la cadena.
En el remolino, se van
Tus historias
Tus manteles a cuadros
Tus reclamos por la boleta de luz.
Siguen allí, los restos de comida.
Y los perros felices
Haciendo puzzles.
Por el inodoro se van
Tus sueños de autos grandes
cheques de viajero
hoteles de clubes compartidos.
Ahí se va,
El anillo de tu verano en Oriente.
Mientras, sube el nivel del agua.
Se estabiliza como un lago.
Todo higiénico.
Y sin anestesia.
abril 10, 2015
marzo 20, 2015
Hoy es una gran noche
para ver estrellas y dibujar constelaciones.
Vamos hasta la playa, te propuse.
Vos sonreíste, y dijiste, bueno.
Fuimos caminando en soledad.
Bajo el cielo y las estrellas.
Nos sentamos en la arena.
Y fui directo, tal vez demasiado,
"Luna, Cráter, Kepler
Saturno, Marte, Titán".
Vos como sorprendida.
Entonces, te avancé:
"Panspermia, Campo Unificado.
Oculares Ramsden".
No entendí tu mirada,
e insistí "¡constelaciones!".
Te levantaste, susurrando.
Volviste al bar.
Me sentí engañado.
Pensé que te gustaba la Luna.
para ver estrellas y dibujar constelaciones.
Vamos hasta la playa, te propuse.
Vos sonreíste, y dijiste, bueno.
Fuimos caminando en soledad.
Bajo el cielo y las estrellas.
Nos sentamos en la arena.
Y fui directo, tal vez demasiado,
"Luna, Cráter, Kepler
Saturno, Marte, Titán".
Vos como sorprendida.
Entonces, te avancé:
"Panspermia, Campo Unificado.
Oculares Ramsden".
No entendí tu mirada,
e insistí "¡constelaciones!".
Te levantaste, susurrando.
Volviste al bar.
Me sentí engañado.
Pensé que te gustaba la Luna.
noviembre 21, 2014
En mitad de la vida
tomo la ruta no escrita, el afán,
el futuro del ayer, no el hoy,
La aventura de los panes
sin manteles de picnic
cuando salgo a Robar sueños
a esconderme entre las rocas
arriesgado al óxido del tiempo.
Pero no.
Quiero leer más poesía que inunda
Y arropa mis espasmos de vida
Más dedos recorriendo mi espalda
Diciendo: ”es el mapa”, “es el mapa”
Y mirarme en el espejo
Buscando al que fue, al que será
Quiero más trenes a los que subir
Y más trenes a los que subir
Leer las montañas camino al cielo
Leer sin decir, recitar sin leer
Iluminar soles de ojos
Miradas estrábicas de sonrisa
Sentidos sistólicos
emergencias hemisféricas
Bordes de llanto.
Cruzar el meridiano como lanza
Derrotar el sentido impune que abre ostras
y calamares de Dios.
Anunciar la cohorte de monjas en fila
Miles que tocan bocinas, cornetas de ángeles
En un cortejo desterrado, insólito
De panzas de Dios ruidosas
De mala digestión en gentes de guantes llevar.
Quiero más enanos de jardín
Heréticos, deformes, intratables
Que leviten e insulten a quienes pasan
Quiero una maratón de enfermos dirigiéndose
A los doctores, reprochándoles
No saber mirar la luna
Ni vestirse de higueras, vides
Sólo ombú, sólo ombú.
Y enfermeros llevando gasas, tomando la fiebre
A pacientes que no los dejan en paz
Pidiendo sus anticoagulantes
Sus sopas de gérmenes, su arroz bacteriano
Quiero más San Antonios riéndose
A carcajadas de San Jorges
Espléndidos estertores de una religión intraterrena.
Colosales magos.
tomo la ruta no escrita, el afán,
el futuro del ayer, no el hoy,
La aventura de los panes
sin manteles de picnic
cuando salgo a Robar sueños
a esconderme entre las rocas
arriesgado al óxido del tiempo.
Pero no.
Quiero leer más poesía que inunda
Y arropa mis espasmos de vida
Más dedos recorriendo mi espalda
Diciendo: ”es el mapa”, “es el mapa”
Y mirarme en el espejo
Buscando al que fue, al que será
Quiero más trenes a los que subir
Y más trenes a los que subir
Leer las montañas camino al cielo
Leer sin decir, recitar sin leer
Iluminar soles de ojos
Miradas estrábicas de sonrisa
Sentidos sistólicos
emergencias hemisféricas
Bordes de llanto.
Cruzar el meridiano como lanza
Derrotar el sentido impune que abre ostras
y calamares de Dios.
Anunciar la cohorte de monjas en fila
Miles que tocan bocinas, cornetas de ángeles
En un cortejo desterrado, insólito
De panzas de Dios ruidosas
De mala digestión en gentes de guantes llevar.
Quiero más enanos de jardín
Heréticos, deformes, intratables
Que leviten e insulten a quienes pasan
Quiero una maratón de enfermos dirigiéndose
A los doctores, reprochándoles
No saber mirar la luna
Ni vestirse de higueras, vides
Sólo ombú, sólo ombú.
Y enfermeros llevando gasas, tomando la fiebre
A pacientes que no los dejan en paz
Pidiendo sus anticoagulantes
Sus sopas de gérmenes, su arroz bacteriano
Quiero más San Antonios riéndose
A carcajadas de San Jorges
Espléndidos estertores de una religión intraterrena.
Colosales magos.
Los poetas quieren arreglar el mundo
pero los poetas no arreglan el mundo.
Los poetas lo inenarreglan.
Mientras otros lo desarreglan.
Ser poeta y querer arreglar el mundo
no hace sentido
¡pero es su último sentido!
Por eso no confío en los hombres de mundo,
si no son poetas de verdad.
Y si son poetas de verdad,
Son hombres y mujeres de otro mundo.
¡Sin embargo, los poetas quieren un mundo mejor!
¡Los poetas quieren un mundo mejor!
En que los desesperados e infelices
Festejen y rían,
Pero no saben arreglarlo…
Los poetas son unos inútiles.
La poesía no arregla nada.
No nos engañemos.
Pero un mundo sin poesía no tiene arreglo.
¡Vivan los poetas que quieren cambiar el mundo!
Para eso escriben poesía y cometen delitos.
Poeta, tu adjetivo te sobra, ¡vomítalo!.
Así los inútiles del mundo
Se transformaron
En el ejército poético revolucionario.
pero los poetas no arreglan el mundo.
Los poetas lo inenarreglan.
Mientras otros lo desarreglan.
Ser poeta y querer arreglar el mundo
no hace sentido
¡pero es su último sentido!
Por eso no confío en los hombres de mundo,
si no son poetas de verdad.
Y si son poetas de verdad,
Son hombres y mujeres de otro mundo.
¡Sin embargo, los poetas quieren un mundo mejor!
¡Los poetas quieren un mundo mejor!
En que los desesperados e infelices
Festejen y rían,
Pero no saben arreglarlo…
Los poetas son unos inútiles.
La poesía no arregla nada.
No nos engañemos.
Pero un mundo sin poesía no tiene arreglo.
¡Vivan los poetas que quieren cambiar el mundo!
Para eso escriben poesía y cometen delitos.
Poeta, tu adjetivo te sobra, ¡vomítalo!.
Así los inútiles del mundo
Se transformaron
En el ejército poético revolucionario.
octubre 06, 2014
julio 22, 2014
Otra vez duermo solo.
El enésimo centésimo hotel.
Una almohada sin pestañas de tus ojos.
Un colchón vencido que adolora mi cuerpo.
Las ausentes bombillas de luz.
Una mesita cansada, el vaso y las pastillas.
La canilla del baño, goteando reproches.
Miro bajo la cama, sólo zapatos gastados.
Me demoro en beber, el café se enfrió.
El enésimo centésimo hotel.
Una almohada sin pestañas de tus ojos.
Un colchón vencido que adolora mi cuerpo.
Las ausentes bombillas de luz.
Una mesita cansada, el vaso y las pastillas.
La canilla del baño, goteando reproches.
Miro bajo la cama, sólo zapatos gastados.
Me demoro en beber, el café se enfrió.
junio 18, 2014
mayo 31, 2014
Girar. Dar rienda suelta.
Parar de hablar.
Ya no pasear juntos por la glorieta
geoestacionaria
saltar al espacio exterior
en nuestros trajes con tanques de oxígeno
de indios yaqui
y destruir la máquina del tiempo
ah!, ya no hay pasado
Y robar la calesita
por la gracia y el salto al vacío una otra vez.
No repetir la burlona gira gitana
yo bajando de tu auto vos empezando a hablar
yo subiendo de nuevo vos no diciendo yo no sabiendo
bajando confuso perdido
pensando en mal karma
mi reencarnación errada
hs de micro no durmiendo
y no sé vos qué cómo porqué
tejiendo palabras de desayuno
como manteca o pan
yo perdiendo el pelo como Corso
y en el recuerdo que no cesa
vos diciendo diciendo diciendo
yo sí cómo no contáme
la distancia mece la distancia
los hombres de negro me secuestran
me cambian los recuerdos
falsean quien soy
en mis palabras rotas sos otra
y estamos en el columpio del mundo
balanceándonos
sin gravedad
cuando digo tu nombre y suena raro profundo
en el vacío y tomo tu mano y saltamos
y caemos en una rosquilla entre niños gigantes que festejan su porción
y corremos fuera y se rompe el sortilegio
y extranjeros salimos al mundo
entre cremonas galácticas.
Entonces te miro tranquilo
y mientras colecciono relojes de arena
las nubes pasan
y llega la hora.
De diluviarnos cicatrices.
Increíbles amores budas ilesos.
Parar de hablar.
Ya no pasear juntos por la glorieta
geoestacionaria
saltar al espacio exterior
en nuestros trajes con tanques de oxígeno
de indios yaqui
y destruir la máquina del tiempo
ah!, ya no hay pasado
Y robar la calesita
por la gracia y el salto al vacío una otra vez.
No repetir la burlona gira gitana
yo bajando de tu auto vos empezando a hablar
yo subiendo de nuevo vos no diciendo yo no sabiendo
bajando confuso perdido
pensando en mal karma
mi reencarnación errada
hs de micro no durmiendo
y no sé vos qué cómo porqué
tejiendo palabras de desayuno
como manteca o pan
yo perdiendo el pelo como Corso
y en el recuerdo que no cesa
vos diciendo diciendo diciendo
yo sí cómo no contáme
la distancia mece la distancia
los hombres de negro me secuestran
me cambian los recuerdos
falsean quien soy
en mis palabras rotas sos otra
y estamos en el columpio del mundo
balanceándonos
sin gravedad
cuando digo tu nombre y suena raro profundo
en el vacío y tomo tu mano y saltamos
y caemos en una rosquilla entre niños gigantes que festejan su porción
y corremos fuera y se rompe el sortilegio
y extranjeros salimos al mundo
entre cremonas galácticas.
Entonces te miro tranquilo
y mientras colecciono relojes de arena
las nubes pasan
y llega la hora.
De diluviarnos cicatrices.
Increíbles amores budas ilesos.
abril 18, 2014
febrero 13, 2014
Una sombra en tu presencia luminosa.
Tus músicas como caballos de Troya.
Minúsculas cavilaciones que nadie ve.
En el sueño, un viaje furtivo
a una ciudad de un mundo que no es este.
Reglas jamás escritas de un juego
hasta llegar a tu cuerpo aquí.
El temblor azota las palabras.
Ya nadie pronombrea:
yo, tu, ella.
Tus músicas como caballos de Troya.
Minúsculas cavilaciones que nadie ve.
En el sueño, un viaje furtivo
a una ciudad de un mundo que no es este.
Reglas jamás escritas de un juego
hasta llegar a tu cuerpo aquí.
El temblor azota las palabras.
Ya nadie pronombrea:
yo, tu, ella.
febrero 10, 2014
Te digo al oído:
escapemos.
Los tipos de gris susurran.
Las mozas nos miran.
¡El chico del estacionamiento sabe mi nombre!
Y tus huellas inclinan la mesa pe-li-gro-sa-men-te.
Insisto en que tomemos el auto
nos vayamos bien lejos
y lo quememos
con la última gota de nafta.
Ahí, corremos y corremos
y buscamos una casa en la que escondernos.
Un fin de semana o dos.
También pueden ser 40 días,
o 27 años.
Si no querés, podemos hacer otra cosa.
Como cambiar la imagen de pantalla, por ejemplo.
escapemos.
Los tipos de gris susurran.
Las mozas nos miran.
¡El chico del estacionamiento sabe mi nombre!
Y tus huellas inclinan la mesa pe-li-gro-sa-men-te.
Insisto en que tomemos el auto
nos vayamos bien lejos
y lo quememos
con la última gota de nafta.
Ahí, corremos y corremos
y buscamos una casa en la que escondernos.
Un fin de semana o dos.
También pueden ser 40 días,
o 27 años.
Si no querés, podemos hacer otra cosa.
Como cambiar la imagen de pantalla, por ejemplo.
febrero 04, 2014
octubre 15, 2013
agosto 02, 2013
marzo 01, 2013
Te esperaba a la vuelta
de la esquina de Crotto.
Pasaron las horas.
Pasaron las horas.
Y me vuelvo.
Pero entonces empiezan:
Me habla el locutor por la radio.
Me habla el chico que cobra el peaje.
Me habla el avión con publicidad.
Hasta el surtidor de nafta, me habla.
Me dicen
que regrese y vaya a buscarte.
Estoy por hacerlo.
Juro que estoy por hacerlo.
de la esquina de Crotto.
Pasaron las horas.
Pasaron las horas.
Y me vuelvo.
Pero entonces empiezan:
Me habla el locutor por la radio.
Me habla el chico que cobra el peaje.
Me habla el avión con publicidad.
Hasta el surtidor de nafta, me habla.
Me dicen
que regrese y vaya a buscarte.
Estoy por hacerlo.
Juro que estoy por hacerlo.
Quiero ser tu Lord Byron
de las pampas.
Escribirte poemas en el cuerpo
con tinta china de tu sangre,
descender juntos a la oscuridad
donde somos lobos y somos ovejas
cambiando roles
un momento hombre lobo
otro, esclavo,
y que descubras
el dolor sin tiempo
el deseo en remolinos,
sin respuestas para dar.
Hundida en la desesperación
mordiéndote
clavándome tus uñas
buscándome
brillando tus ojos
tu boca ardiendo
entrecortadas las palabras
arrojándote al alma abismo
diciéndole adiós
a tu memoria
a todo lo que sabías hasta hoy.
de las pampas.
Escribirte poemas en el cuerpo
con tinta china de tu sangre,
descender juntos a la oscuridad
donde somos lobos y somos ovejas
cambiando roles
un momento hombre lobo
otro, esclavo,
y que descubras
el dolor sin tiempo
el deseo en remolinos,
sin respuestas para dar.
Hundida en la desesperación
mordiéndote
clavándome tus uñas
buscándome
brillando tus ojos
tu boca ardiendo
entrecortadas las palabras
arrojándote al alma abismo
diciéndole adiós
a tu memoria
a todo lo que sabías hasta hoy.
febrero 28, 2013
En poco tiempo más
las luces van a amainar
entre las cosas menguantes
de nuestra mesa.
Como la luna.
Las hojas, los campos, los años
doblan la esquina
nos avisan con un guiño
que llega el otoño
que no hay tiempo que perder
cuando tu presencia no cede,
flashes de un film
que descorre el telón
vos en un auto
cruzando la calle
frente a un espejo
sonriéndome
en bicicleta
en sueños
en mi locura
cuando te espero a la hora de la cena
de regreso de viaje
a cada paso
como ahora
en esta plaza
bajo este sol
te hablo te habito
a mi lado,
mi viaje eterno.
las luces van a amainar
entre las cosas menguantes
de nuestra mesa.
Como la luna.
Las hojas, los campos, los años
doblan la esquina
nos avisan con un guiño
que llega el otoño
que no hay tiempo que perder
cuando tu presencia no cede,
flashes de un film
que descorre el telón
vos en un auto
cruzando la calle
frente a un espejo
sonriéndome
en bicicleta
en sueños
en mi locura
cuando te espero a la hora de la cena
de regreso de viaje
a cada paso
como ahora
en esta plaza
bajo este sol
te hablo te habito
a mi lado,
mi viaje eterno.
enero 08, 2013
Quiero comer ravioles con vos.
Servirte dos platos.
Que me digas que estaban ricos.
Volcarte helado en la remera.
Y que me dejes limpiarte.
Que bajes la escalera
justo antes que yo.
Que me invites a subir a tu auto
cuando el mío
esta en el mecánico.
Escribirte una carta larga
(lapicera, papel y tiempo)
y descubrirla en tu bolsillo.
Leerte un cuento
que no puedas olvidar.
¡Comprar dos boletos de tren!
¡Bailar tango!
Después, verte reir.
Rodear tu cuello.
Y despertar.
Servirte dos platos.
Que me digas que estaban ricos.
Volcarte helado en la remera.
Y que me dejes limpiarte.
Que bajes la escalera
justo antes que yo.
Que me invites a subir a tu auto
cuando el mío
esta en el mecánico.
Escribirte una carta larga
(lapicera, papel y tiempo)
y descubrirla en tu bolsillo.
Leerte un cuento
que no puedas olvidar.
¡Comprar dos boletos de tren!
¡Bailar tango!
Después, verte reir.
Rodear tu cuello.
Y despertar.
diciembre 05, 2012
Si vas a domar tus sentimientos
no olvides al animal que llevan dentro.
Agazapado entre la sonrisa sobreadaptada.
Esperando asaltar
la correción política familiar.
Arrojar una molotov
en el momento más inopinado
del domingo en casa.
Sé de qué te hablo.
Los jabalíes soterrados; los wargos
siempre listos en la tormenta.
Aprendí que el mejor domador
pierde su piel al menor descuido.
Sé cuidadosa, cada verónica a su tiempo.
O mejor, soltá a tus bestias
que corran, que coman,
que hagan de mí su fiesta.
no olvides al animal que llevan dentro.
Agazapado entre la sonrisa sobreadaptada.
Esperando asaltar
la correción política familiar.
Arrojar una molotov
en el momento más inopinado
del domingo en casa.
Sé de qué te hablo.
Los jabalíes soterrados; los wargos
siempre listos en la tormenta.
Aprendí que el mejor domador
pierde su piel al menor descuido.
Sé cuidadosa, cada verónica a su tiempo.
O mejor, soltá a tus bestias
que corran, que coman,
que hagan de mí su fiesta.
Otra noche y cientos de km a casa.
No puedo entender, no estamos juntos.
Regalándole al tiempo la única vida viva.
Desperdiciando los mejores sueños.
Privados de la experiencia.
Llevando a cuestas la herida mortal.
Un nómade dañado en la verdad.
Entonces, entiendo la mentira.
El autoengaño. El miedo.
El abandono que toca la puerta.
Que pide tus renuncias.
Sin garantías.
Para descabalgar y pensar otra vida.
Un campo desde el que mirar las estrellas.
Enfrentar la soledad.
Como único premio
recordarte más.
Y esperar tu vuelta.
No puedo entender, no estamos juntos.
Regalándole al tiempo la única vida viva.
Desperdiciando los mejores sueños.
Privados de la experiencia.
Llevando a cuestas la herida mortal.
Un nómade dañado en la verdad.
Entonces, entiendo la mentira.
El autoengaño. El miedo.
El abandono que toca la puerta.
Que pide tus renuncias.
Sin garantías.
Para descabalgar y pensar otra vida.
Un campo desde el que mirar las estrellas.
Enfrentar la soledad.
Como único premio
recordarte más.
Y esperar tu vuelta.
noviembre 15, 2012
¿Desde qué mundo
me llegan cláridos tus sueños?
¿A qué mundo me llevan
tus voces sonrientes ?
A la misma hora de todas las ciudades
dónde tu diana me despierta.
Te veo venir y al verte voy.
Los meteoritos de la antártida
caen como lluvia en mi destierro.
Nombro las cosas por su ausencia.
Les doy nuevo sentido.
Las acaricio.
Persigo una canción.
Salgo en tropel a buscarte.
Busco un puente,
Un haz de luz
Que ilumine las orillas.
Mis manos saben.
Quieren llevarte lejos.
Mis ojos en tus ojos se despiertan.
Estamos cerca.
me llegan cláridos tus sueños?
¿A qué mundo me llevan
tus voces sonrientes ?
A la misma hora de todas las ciudades
dónde tu diana me despierta.
Te veo venir y al verte voy.
Los meteoritos de la antártida
caen como lluvia en mi destierro.
Nombro las cosas por su ausencia.
Les doy nuevo sentido.
Las acaricio.
Persigo una canción.
Salgo en tropel a buscarte.
Busco un puente,
Un haz de luz
Que ilumine las orillas.
Mis manos saben.
Quieren llevarte lejos.
Mis ojos en tus ojos se despiertan.
Estamos cerca.
octubre 19, 2012
Cobijo de perros
flacos.
Los muertos de la ruta.
Los que ladran para seguir vivos.
Como ladramos nosotros.
Se reúnen en jaurías
Se amuchan.
Gruñen rapsodias.
Bufones.
Mientras bajo la tierra
En túneles dónde los hombres topo
Sobrevivimos sin sol
En el planeta inerte
Jugamos con restos del amor
regados
en jardines de cristal.
flacos.
Los muertos de la ruta.
Los que ladran para seguir vivos.
Como ladramos nosotros.
Se reúnen en jaurías
Se amuchan.
Gruñen rapsodias.
Bufones.
Mientras bajo la tierra
En túneles dónde los hombres topo
Sobrevivimos sin sol
En el planeta inerte
Jugamos con restos del amor
regados
en jardines de cristal.
octubre 03, 2012
Te irritó.
Te dio miedo.
Descubrirme.
En la caída del sol.
El silbido del viento.
El gesto inesperado.
Una noticia.
Un desconocido.
En la calle.
La canción de un auto que pasa.
En el silencio, después.
Un descanso en la ruta.
Un comentario.
Una poesía
y otra.
El repiquetear de la lluvia en la ventana.
Un recuerdo.
Un sueño.
Una mañana de invierno inglés.
Mi rostro bajo un abrigo.
Despierto en tu ventana.
En la avenida que desciende.
Un mendigo en diagonal.
Un instante de luz.
Un retorno.
Te irritó.
Te dio miedo.
Te gustó.
Te dio miedo.
Descubrirme.
En la caída del sol.
El silbido del viento.
El gesto inesperado.
Una noticia.
Un desconocido.
En la calle.
La canción de un auto que pasa.
En el silencio, después.
Un descanso en la ruta.
Un comentario.
Una poesía
y otra.
El repiquetear de la lluvia en la ventana.
Un recuerdo.
Un sueño.
Una mañana de invierno inglés.
Mi rostro bajo un abrigo.
Despierto en tu ventana.
En la avenida que desciende.
Un mendigo en diagonal.
Un instante de luz.
Un retorno.
Te irritó.
Te dio miedo.
Te gustó.
octubre 02, 2012
La música en tu living
me distrae
de conversar con tu mejor amiga.
Hablan de recuerdos
de días en los que no estuve,
días de anteayer.
El cambio de estación
en una ronda de miradas
que me indaga
como a un astronauta moldavo
o un checheno albino.
Quieren saber
¿soy tu locura o tu capricho?
Vos te sentís segura
pronunciás mi nombre
(¿lo habías ensayado?)
y tus ojos brillan
como invitados al mundo.
Me llevás de aquí para allá.
Y me presentás a tanta gente
que creo son como los chinos.
Y yo también miro y vuelvo a mirar
un tanto incómodo,
entre voces que gritan "Tierra"
como un Colón sin carabelas,
reconociendo el nuevo mundo.
me distrae
de conversar con tu mejor amiga.
Hablan de recuerdos
de días en los que no estuve,
días de anteayer.
El cambio de estación
en una ronda de miradas
que me indaga
como a un astronauta moldavo
o un checheno albino.
Quieren saber
¿soy tu locura o tu capricho?
Vos te sentís segura
pronunciás mi nombre
(¿lo habías ensayado?)
y tus ojos brillan
como invitados al mundo.
Me llevás de aquí para allá.
Y me presentás a tanta gente
que creo son como los chinos.
Y yo también miro y vuelvo a mirar
un tanto incómodo,
entre voces que gritan "Tierra"
como un Colón sin carabelas,
reconociendo el nuevo mundo.
Mi herida brilla frente al mar
cuando la luna te alcanza
y tu memoria
me dibuja lejos.
Alguien escribe en la playa:
“ya no vendrá a casa”,
“pertenece a otro hogar”.
Un rebaño de nubes me distrae
y de sus campos de alfalfa
salen manos que me indagan.
Y veo tu imagen
don de mi siembra
cuando te ví bajar del cielo.
Ilusión de vivir el mundo
del camino justo
fantasía de vía única
de edificios dorados
una vez y por siempre,
de mentiras y verdades
que confunden mi lengua
y la mezclan en tu palabra.
El camino dulce
te descubre.
Una caida del sol
intento escapar
burlar al mundo inmovil.
cuando la luna te alcanza
y tu memoria
me dibuja lejos.
Alguien escribe en la playa:
“ya no vendrá a casa”,
“pertenece a otro hogar”.
Un rebaño de nubes me distrae
y de sus campos de alfalfa
salen manos que me indagan.
Y veo tu imagen
don de mi siembra
cuando te ví bajar del cielo.
Ilusión de vivir el mundo
del camino justo
fantasía de vía única
de edificios dorados
una vez y por siempre,
de mentiras y verdades
que confunden mi lengua
y la mezclan en tu palabra.
El camino dulce
te descubre.
Una caida del sol
intento escapar
burlar al mundo inmovil.
Bebo del aljibe de tu infancia
Donde nadie más llega
Donde soy un lobo solitario
Cuando el cielo abre
La arena de luz sobre la playa
Y desde allí me dirijo
A la última estación de tren
En que te vi marchar
A una galaxia Lejana
Y me arrullé al calor del magma
A mirar cómo las aguas bajan raudas
Y se llevan la ciudad.
Dáme tu palabra
Que la voceen las aves
Tu nombre
Jamás nombrado hasta hoy
Cuando despierte
En esta casa.
Y el sol se haga ceniza.
Donde nadie más llega
Donde soy un lobo solitario
Cuando el cielo abre
La arena de luz sobre la playa
Y desde allí me dirijo
A la última estación de tren
En que te vi marchar
A una galaxia Lejana
Y me arrullé al calor del magma
A mirar cómo las aguas bajan raudas
Y se llevan la ciudad.
Dáme tu palabra
Que la voceen las aves
Tu nombre
Jamás nombrado hasta hoy
Cuando despierte
En esta casa.
Y el sol se haga ceniza.
septiembre 27, 2012
septiembre 12, 2012
La gente de Evo me dijo:
en el este,
en la zona de El Alto
hay rituales
de sabiduría ancestral.
Un curaca
nos puede llevar
si te interesa
no hay que hablar
hasta que te lo permitan
hasta que la señora te hable.
Y partimos al alto.
Sendero de piedras
de estrellas de silencio.
Bajamos al lugar de lo perdido
me senté bajo una roca grande
y esperé, sin saber.
Mirando mis pies
y otros pies
caminantes de rondas.
Hasta que ellos me enfrentan
toman mi mano
me llevan a un círculo
de botellas pintadas con llamas.
Me dicen que allí me siente.
Una voz aymará me habla
me dice que ve lejos
que camino por volcanes
que hay una mujer
cerca del mar
que la ve y sonríe
que la ve que viene
y se va
una presencia que
ahoga al tiempo.
Me dice que ella sabe
que el cielo sabe
que no busque lo que esta
que soy el que se pierde
que siga mi huella
que aprenda a mirar.
Y se va.
en el este,
en la zona de El Alto
hay rituales
de sabiduría ancestral.
Un curaca
nos puede llevar
si te interesa
no hay que hablar
hasta que te lo permitan
hasta que la señora te hable.
Y partimos al alto.
Sendero de piedras
de estrellas de silencio.
Bajamos al lugar de lo perdido
me senté bajo una roca grande
y esperé, sin saber.
Mirando mis pies
y otros pies
caminantes de rondas.
Hasta que ellos me enfrentan
toman mi mano
me llevan a un círculo
de botellas pintadas con llamas.
Me dicen que allí me siente.
Una voz aymará me habla
me dice que ve lejos
que camino por volcanes
que hay una mujer
cerca del mar
que la ve y sonríe
que la ve que viene
y se va
una presencia que
ahoga al tiempo.
Me dice que ella sabe
que el cielo sabe
que no busque lo que esta
que soy el que se pierde
que siga mi huella
que aprenda a mirar.
Y se va.
septiembre 05, 2012
Tu cuerpo esa playa
de nubes que abrazan
en un irse,
alejarse
dejarse ir
Que me enloquece
me pierde
me secuestra
A través de los años
Y me abandona en la orilla
Del tiempo
Siglos de rastros
De canciones
De escucharte reir tan cerca
De pedagogía del ausente
Amor de destierro
Exilio de caricias
Montes dónde mirar el cielo
De lunas son tus ojos
Divinidad que se cierne
Sobre nuestros cuerpos
Apretándolos
Haciéndolos cielo
de tus formas
De algodón
Es el olvido del mundo
El más allá
La luz del vientre
Que todo lo crea.
de nubes que abrazan
en un irse,
alejarse
dejarse ir
Que me enloquece
me pierde
me secuestra
A través de los años
Y me abandona en la orilla
Del tiempo
Siglos de rastros
De canciones
De escucharte reir tan cerca
De pedagogía del ausente
Amor de destierro
Exilio de caricias
Montes dónde mirar el cielo
De lunas son tus ojos
Divinidad que se cierne
Sobre nuestros cuerpos
Apretándolos
Haciéndolos cielo
de tus formas
De algodón
Es el olvido del mundo
El más allá
La luz del vientre
Que todo lo crea.
agosto 18, 2012
Todavía el corazón me late agitado.
Acabo de despertar en medio de la noche.
Para calmarme, intento escribir.
Te busco
por toda la ciudad
hasta encontrarte.
En el sueño te ibas yendo,
a la distancia tu figura
sin detenerse.
Te corro, te persigo
y no te alcanzo.
Sin parar por líneas de trenes
subtes,
avenidas, y no te alcanzo.
Voy en auto y voy a pie.
De pronto, pasás un control
o un peaje
pienso que te perderé
grito!
no me dejan pasar,
protesto, intento explicar,
necesito cruzar ya,
vos seguís yéndote
tu figura más pequeña,
me desespero
los insulto y me libero
me agarran entre muchos.
Me detienen.
Ya no te veo.
Y despierto.
Todavía estoy agitado.
Escucho un gallo a la distancia.
Aún no se hizo de día.
Bogotá. 05am.
Acabo de despertar en medio de la noche.
Para calmarme, intento escribir.
Te busco
por toda la ciudad
hasta encontrarte.
En el sueño te ibas yendo,
a la distancia tu figura
sin detenerse.
Te corro, te persigo
y no te alcanzo.
Sin parar por líneas de trenes
subtes,
avenidas, y no te alcanzo.
Voy en auto y voy a pie.
De pronto, pasás un control
o un peaje
pienso que te perderé
grito!
no me dejan pasar,
protesto, intento explicar,
necesito cruzar ya,
vos seguís yéndote
tu figura más pequeña,
me desespero
los insulto y me libero
me agarran entre muchos.
Me detienen.
Ya no te veo.
Y despierto.
Todavía estoy agitado.
Escucho un gallo a la distancia.
Aún no se hizo de día.
Bogotá. 05am.
julio 10, 2012
Cuando cerrás la puerta al último invitado
Y en el CD
Suena Tom Waits
Soy yo el escozor que te recorre
Te desdobla sin aviso
Mientras conversás
Con amigas, parientes
Y acomodás tu agenda de la semana.
Pero yo no estoy en ella.
Ni el lunes, ni el martes.
Ni ningún otro día
Estoy en ella.
Y te enojás porque, es cierto,
Tampoco es fácil que renuncie
A mi trabajo, mis rutinas, mis viajes
Y se abre un desierto entre nosotros
Que nos deja sedientos y ocultos
Yo, en una topografía propia del hombre araña
Y vos, molesta porque no llego a tiempo.
Pero de qué vale
Si lo que queda es
Una nada coqueta
Un planeta de deberes
Y, como ruido de fondo del big bang,
Nuestros destinos separados
En el que levantamos las vidas lindas
Que llevamos.
Y en el CD
Suena Tom Waits
Soy yo el escozor que te recorre
Te desdobla sin aviso
Mientras conversás
Con amigas, parientes
Y acomodás tu agenda de la semana.
Pero yo no estoy en ella.
Ni el lunes, ni el martes.
Ni ningún otro día
Estoy en ella.
Y te enojás porque, es cierto,
Tampoco es fácil que renuncie
A mi trabajo, mis rutinas, mis viajes
Y se abre un desierto entre nosotros
Que nos deja sedientos y ocultos
Yo, en una topografía propia del hombre araña
Y vos, molesta porque no llego a tiempo.
Pero de qué vale
Si lo que queda es
Una nada coqueta
Un planeta de deberes
Y, como ruido de fondo del big bang,
Nuestros destinos separados
En el que levantamos las vidas lindas
Que llevamos.
junio 08, 2012
Levanté tus polleras y me sonreíste
como en un juego, perdidos.
Despertaste bajo una persiana
que pinté el verano que pasó.
Te hice el desayuno y te acompañé
hasta la estación del tren.
La esperanza cruje
a través del ruido de uno.
Hojas arrancadas de almanaques
caen al piso con estruendo.
No olvido tus palabras.
Una encrucijada es una decisión.
Apartado, extranjero,
testigo de oficio.
Seguiste tu camino
de un deseo sin armas.
Te perdiste entre los ciervos.
Te fuiste a ver el mar.
De este lado del mundo
el tiempo pule las formas
descubre perlas
almas incompletas, sin terminar.
Que hablan de mundos inanimados.
De correrte por el campo.
De Puentes al más allá.
De un alféizar
desde el que veo flotar
una botella azul:
"¿Estas lista para verme
cada mañana?"
como en un juego, perdidos.
Despertaste bajo una persiana
que pinté el verano que pasó.
Te hice el desayuno y te acompañé
hasta la estación del tren.
La esperanza cruje
a través del ruido de uno.
Hojas arrancadas de almanaques
caen al piso con estruendo.
No olvido tus palabras.
Una encrucijada es una decisión.
Apartado, extranjero,
testigo de oficio.
Seguiste tu camino
de un deseo sin armas.
Te perdiste entre los ciervos.
Te fuiste a ver el mar.
De este lado del mundo
el tiempo pule las formas
descubre perlas
almas incompletas, sin terminar.
Que hablan de mundos inanimados.
De correrte por el campo.
De Puentes al más allá.
De un alféizar
desde el que veo flotar
una botella azul:
"¿Estas lista para verme
cada mañana?"
junio 04, 2012
Soñé que juntos
remolinos almohadas risas
Perdiéndote
usurpándote
Tatuándote
caricias
en olas sismos
islas encendidas
de volcanes
krakatoas
de emociones
en tus brazos
ví Babilonia
la caída de Constantinopla
el lirio demente de Hiroshima
tu boca de nieve más que blanca
el nuevo mundo
el hospicio
el hogar
creí.
remolinos almohadas risas
Perdiéndote
usurpándote
Tatuándote
caricias
en olas sismos
islas encendidas
de volcanes
krakatoas
de emociones
en tus brazos
ví Babilonia
la caída de Constantinopla
el lirio demente de Hiroshima
tu boca de nieve más que blanca
el nuevo mundo
el hospicio
el hogar
creí.
abril 24, 2012
Escucho, desde el baño del hotel.
Las voces suben y bajan
imperceptibles ahora, luego claras.
Acusan, señalan faltas
se despiden
reencuentran
en el sufrimiento, llanto
una lágrima, un aullido
muebles que se mueven
rayan pisos
marcan cuerpos
alguien tropieza,
se golpea
cae contra la pared
rebota
pierde un grito suelto, huérfano,
mientras
yo en la bañadera
sepultado en aguas
inmóvil
creo verlos
trabados en lucha
en palabras
"dijiste", "otra vez", "por qué", "nadie",
y un tunel de silencio
en la habitación.
Hasta el ruido bajito del sexo
que siempre reinicia en la madrugada.
Las voces suben y bajan
imperceptibles ahora, luego claras.
Acusan, señalan faltas
se despiden
reencuentran
en el sufrimiento, llanto
una lágrima, un aullido
muebles que se mueven
rayan pisos
marcan cuerpos
alguien tropieza,
se golpea
cae contra la pared
rebota
pierde un grito suelto, huérfano,
mientras
yo en la bañadera
sepultado en aguas
inmóvil
creo verlos
trabados en lucha
en palabras
"dijiste", "otra vez", "por qué", "nadie",
y un tunel de silencio
en la habitación.
Hasta el ruido bajito del sexo
que siempre reinicia en la madrugada.
Despierto sentado en la silla eléctrica.
Tu sombra enfrente.
Tu cuerpo detrás.
El sacerdote con su biblia
intenta salmos para ateos.
Te das cuenta que mi muerte
es también tu final.
Duelistas,
nos desafiamos
jugamos el uno al otro.
Tortura es lo que pudo ser y no fue.
El principio de todo fue negarnos.
La torpeza, repetir nuestro juego
sin cambiar las reglas.
Pero los dos sabemos,
acaso podría yo estar de pie,
vos sentada.
Y mi cuerpo detrás tuyo.
Amanece el vacío
la cárcel crepuscular.
No me despido.
Eternidad es tu memoria.
Tu sombra enfrente.
Tu cuerpo detrás.
El sacerdote con su biblia
intenta salmos para ateos.
Te das cuenta que mi muerte
es también tu final.
Duelistas,
nos desafiamos
jugamos el uno al otro.
Tortura es lo que pudo ser y no fue.
El principio de todo fue negarnos.
La torpeza, repetir nuestro juego
sin cambiar las reglas.
Pero los dos sabemos,
acaso podría yo estar de pie,
vos sentada.
Y mi cuerpo detrás tuyo.
Amanece el vacío
la cárcel crepuscular.
No me despido.
Eternidad es tu memoria.
abril 16, 2012
Me gusta más conspirar con vos.
Más que con los tipos grises en los hoteles de la periferia.
O los mensajeros de trajes lustrosos.
O en el tren entre pueblo y pueblo, subiendo y bajando.
Más que volar, tomar café y volver.
Más que una contraseña de guiños.
Me gustan más tus ojos, porque no mienten.
Tus palabras que no me engañan
cuando me rechazan.
Tu belleza no inocente.
Tu inocencia.
Me gusta más.
Conspirar con vos.
Respirar con vos.
Desearte, es mi mejor conspiración.
Más que con los tipos grises en los hoteles de la periferia.
O los mensajeros de trajes lustrosos.
O en el tren entre pueblo y pueblo, subiendo y bajando.
Más que volar, tomar café y volver.
Más que una contraseña de guiños.
Me gustan más tus ojos, porque no mienten.
Tus palabras que no me engañan
cuando me rechazan.
Tu belleza no inocente.
Tu inocencia.
Me gusta más.
Conspirar con vos.
Respirar con vos.
Desearte, es mi mejor conspiración.
marzo 23, 2012
Viejo sol gordo
Que duerme en un grafo de luz
Asalta la mañana silente
Ilumina las voces que nacen
Trayendo la ayuda de oriente
El nuevo pan
La vida otra vez cada mañana
Cuando hacemos de la tierra
Nuestro hogar
Camina su cicatriz la diagonal del cielo
El viejo sol gordo
un cobijo mediodía
nos ensiesta
cabalgando el mundo en rayos
silbando alfileres de luz
antes de viajar hacia la noche del mundo
el viejo sol gordo
y nuestros sueños.
Que duerme en un grafo de luz
Asalta la mañana silente
Ilumina las voces que nacen
Trayendo la ayuda de oriente
El nuevo pan
La vida otra vez cada mañana
Cuando hacemos de la tierra
Nuestro hogar
Camina su cicatriz la diagonal del cielo
El viejo sol gordo
un cobijo mediodía
nos ensiesta
cabalgando el mundo en rayos
silbando alfileres de luz
antes de viajar hacia la noche del mundo
el viejo sol gordo
y nuestros sueños.
marzo 09, 2012
Ví una flor en medio del tunel del subte
Juro que vi una flor
en medio del túnel del subte.
Un rayo de sol huérfano
entre las rejillas del mundo
frágil divinidad
en la penumbra
sólo instantes de luz
llegan
hasta tu grieta madre
vida verde flor
reina en las sombras
te veo desde el lúgubre vagón
de este subte abarrotado
detenido
por una falla técnica, estacionado
en medio del tunel
y frente a mí
insospechadamente
entre la noche
de este metro
pared del tunel y ventana de tren
yo de pie viéndote
a través del vidrio
bella, hermosa, inconcebible
reina flor majestuosa
contra toda esperanza
la mínima luz
que se hace vida.
en medio del túnel del subte.
Un rayo de sol huérfano
entre las rejillas del mundo
frágil divinidad
en la penumbra
sólo instantes de luz
llegan
hasta tu grieta madre
vida verde flor
reina en las sombras
te veo desde el lúgubre vagón
de este subte abarrotado
detenido
por una falla técnica, estacionado
en medio del tunel
y frente a mí
insospechadamente
entre la noche
de este metro
pared del tunel y ventana de tren
yo de pie viéndote
a través del vidrio
bella, hermosa, inconcebible
reina flor majestuosa
contra toda esperanza
la mínima luz
que se hace vida.
febrero 22, 2012
¿Qué te puedo dar?
Me pregunto qué te puedo dar
En caso que arriegues tu cielo limpio.
Un oscuro viaje a Neptuno
Cuando la luna esta en lo alto.
Una tarde entre el barullo de los peces
Dónde rompe la ola.
La lectura de cuentos faunos
En un hotel perdido en la Pampa.
No mucho más.
Porque vos sabés, como yo,
Que lo tenés todo.
Una hermosa casa, un marido aceptable,
y unos hijos preciosos.
Y yo, que... ¿qué te puedo dar?
Escapadas a rincones de salas
En dónde no nos conozcan.
La bienvenida a un mundo de persianas bajas.
Donde alojarse en pueblos ignotos.
De espías que falsean sus nombres.
Muy poca cosa.
Y no sé cómo se explica
esa alegría infantil de vernos.
De saber que estamos dónde nadie más.
Dónde no hay sentidos.
No hay estrategias.
Y cuándo cerrás los ojos
Y me seguís viendo
Yo te veo.
Eso sí te puedo dar.
Me pregunto qué te puedo dar
En caso que arriegues tu cielo limpio.
Un oscuro viaje a Neptuno
Cuando la luna esta en lo alto.
Una tarde entre el barullo de los peces
Dónde rompe la ola.
La lectura de cuentos faunos
En un hotel perdido en la Pampa.
No mucho más.
Porque vos sabés, como yo,
Que lo tenés todo.
Una hermosa casa, un marido aceptable,
y unos hijos preciosos.
Y yo, que... ¿qué te puedo dar?
Escapadas a rincones de salas
En dónde no nos conozcan.
La bienvenida a un mundo de persianas bajas.
Donde alojarse en pueblos ignotos.
De espías que falsean sus nombres.
Muy poca cosa.
Y no sé cómo se explica
esa alegría infantil de vernos.
De saber que estamos dónde nadie más.
Dónde no hay sentidos.
No hay estrategias.
Y cuándo cerrás los ojos
Y me seguís viendo
Yo te veo.
Eso sí te puedo dar.
febrero 10, 2012
Luna abatida sobre el Palomar
cuando salgo en la mañana
y camino el día más triste.
Con el alma gris,
atontada, confundida,
perdida entre la belleza de canciones eternas
que nos auparon a la vida
salvándola, bañándola de luz
y que ahora no sabe cómo seguir.
Hay un cuchillo en el aire, que crece...
el cuchillo que todo lo corta
que nos deja mudos en medio del río
apegados al vacío de las palabras
que vuelan y velan alzadas al cielo
jugando a ser nubes de niños
ángeles que custodian el viaje final
que llevan nuestros corazones en carretillas de música
que laten elevándose
dejándonos solos en la tierra
sus dueños que los vemos volar
para acompañar al guerrero en su última hora
mirándonos todos huérfanos perplejos.
Un torbellino de lágrimas que bailan
con él, con el poeta que viaja al más allá
para que baje hecho lluvia, diluvio final,
y nos inunde de poesía otra vez,
borrachos de una felicidad cósmica
hasta el mar gigante
el océano de las almas que buscan
la canción para los días de la vida.
Despedida al Flaco Spinetta.
cuando salgo en la mañana
y camino el día más triste.
Con el alma gris,
atontada, confundida,
perdida entre la belleza de canciones eternas
que nos auparon a la vida
salvándola, bañándola de luz
y que ahora no sabe cómo seguir.
Hay un cuchillo en el aire, que crece...
el cuchillo que todo lo corta
que nos deja mudos en medio del río
apegados al vacío de las palabras
que vuelan y velan alzadas al cielo
jugando a ser nubes de niños
ángeles que custodian el viaje final
que llevan nuestros corazones en carretillas de música
que laten elevándose
dejándonos solos en la tierra
sus dueños que los vemos volar
para acompañar al guerrero en su última hora
mirándonos todos huérfanos perplejos.
Un torbellino de lágrimas que bailan
con él, con el poeta que viaja al más allá
para que baje hecho lluvia, diluvio final,
y nos inunde de poesía otra vez,
borrachos de una felicidad cósmica
hasta el mar gigante
el océano de las almas que buscan
la canción para los días de la vida.
Despedida al Flaco Spinetta.
febrero 08, 2012
Bueno, de acuerdo.
Te voy a buscar a Gesell.
Voy hasta tu casa
y golpeo a la puerta.
Me atiende tu marido
y le explico que comienza
una nueva etapa en su vida.
Que le toca veranear los próximos años
en Zwazilandia.
Después me atiendo en la clínica,
a sólo 6 cuadras,
el labio cortado y algo más.
Nada grave.
La cosa es: ¿vos dónde estas?
Espero que no hayas ido a mi casa
porque las peleas de mujeres
tirándose de los pelos
en el piso,
no son muy higiénicas.
Ahora me marcho a Mar del Plata
a buscar alojamiento por unos días.
Sigo esperando que me llames
para saber qué ropa ponerme.
Te voy a buscar a Gesell.
Voy hasta tu casa
y golpeo a la puerta.
Me atiende tu marido
y le explico que comienza
una nueva etapa en su vida.
Que le toca veranear los próximos años
en Zwazilandia.
Después me atiendo en la clínica,
a sólo 6 cuadras,
el labio cortado y algo más.
Nada grave.
La cosa es: ¿vos dónde estas?
Espero que no hayas ido a mi casa
porque las peleas de mujeres
tirándose de los pelos
en el piso,
no son muy higiénicas.
Ahora me marcho a Mar del Plata
a buscar alojamiento por unos días.
Sigo esperando que me llames
para saber qué ropa ponerme.
diciembre 19, 2011
Tema 8: Te cuento que no sé
Te cuento que no sé
si podría nacer de nuevo.
Pero si fuera una idea posible,
Un clon con una voz un poco más ronca
Te iría buscar a mi pasado
Para dormirte en mis manos que te ven
Y en el descanso
Correr una maratón a tu vida
entre un mundo y otro.
Te cuento que yo sé
Que hay fantasmas en tus ojos
Que construyen escaleras de cristal
Que rompen al subir
Para que no te pueda alcanzar.
Y ves que subo por enredaderas
Sin desmayo
de una catedral gigante
con torres encendidas
de tus palabras que creen en Dios
y sus luces viajeras ciegas
que iluminan tu casa de muñecas.
Te cuento que no sé
si podría nacer de nuevo.
Pero si fuera una idea posible,
el fin de este árido destierro,
correría hasta tu casa
a prepararte el desayuno con panes
a cubrir tu cuerpo de miel en flores
a descubrir el lucero en tus ojos.
A bajar del mundo porque
no me importa nada más.
* Canción en "plan salmón".
si podría nacer de nuevo.
Pero si fuera una idea posible,
Un clon con una voz un poco más ronca
Te iría buscar a mi pasado
Para dormirte en mis manos que te ven
Y en el descanso
Correr una maratón a tu vida
entre un mundo y otro.
Te cuento que yo sé
Que hay fantasmas en tus ojos
Que construyen escaleras de cristal
Que rompen al subir
Para que no te pueda alcanzar.
Y ves que subo por enredaderas
Sin desmayo
de una catedral gigante
con torres encendidas
de tus palabras que creen en Dios
y sus luces viajeras ciegas
que iluminan tu casa de muñecas.
Te cuento que no sé
si podría nacer de nuevo.
Pero si fuera una idea posible,
el fin de este árido destierro,
correría hasta tu casa
a prepararte el desayuno con panes
a cubrir tu cuerpo de miel en flores
a descubrir el lucero en tus ojos.
A bajar del mundo porque
no me importa nada más.
* Canción en "plan salmón".
diciembre 13, 2011
diciembre 12, 2011
noviembre 24, 2011
Cada vez que abro o cierro el libro.
Cuando apago la tele.
Enciendo la computadora.
Voy en tren.
Si salgo de casa
o me encierro.
Veo tu foto.
Porque ahí me sonreís.
No recuerdo si me sonreíste
la última vez que nos vimos.
Me imagino que así es mejor
y cuando te vea nuevamente
vas a sonreír como en la foto.
Porque si no me sonreís
siento que el piso se abre
todo se confunde
y me atrapan brazos grises
y hace frío
y no entiendo cuando me hablan.
Pero si me sonreís
el mundo es bueno
y sé que hacer
y corro sin problemas
y soy un Julio Verne
que viaja a la Luna,
al centro de la Tierra,
y doy la vuelta al mundo
viajando en tu foto, que me sonríe,
en ochenta días y ochenta noches.
Cuando apago la tele.
Enciendo la computadora.
Voy en tren.
Si salgo de casa
o me encierro.
Veo tu foto.
Porque ahí me sonreís.
No recuerdo si me sonreíste
la última vez que nos vimos.
Me imagino que así es mejor
y cuando te vea nuevamente
vas a sonreír como en la foto.
Porque si no me sonreís
siento que el piso se abre
todo se confunde
y me atrapan brazos grises
y hace frío
y no entiendo cuando me hablan.
Pero si me sonreís
el mundo es bueno
y sé que hacer
y corro sin problemas
y soy un Julio Verne
que viaja a la Luna,
al centro de la Tierra,
y doy la vuelta al mundo
viajando en tu foto, que me sonríe,
en ochenta días y ochenta noches.
noviembre 10, 2011
Con mi libertad condicional
no puedo hacer mucho.
Por ejemplo, no puedo cantarte el arroz con leche
cada mañana.
Ni hacerte tostadas con pan de centeno,
aunque esten quemadas...
O ponerte azúcar, y comer tu miel.
Pero se me permite prepararte la ducha
y mirar tu silueta
por la cortina traslúcida.
Luego, pasarte una toalla (si pedís).
Ese es el castigo.
Màs tarde, puedo regresar al pabellón.
no puedo hacer mucho.
Por ejemplo, no puedo cantarte el arroz con leche
cada mañana.
Ni hacerte tostadas con pan de centeno,
aunque esten quemadas...
O ponerte azúcar, y comer tu miel.
Pero se me permite prepararte la ducha
y mirar tu silueta
por la cortina traslúcida.
Luego, pasarte una toalla (si pedís).
Ese es el castigo.
Màs tarde, puedo regresar al pabellón.
noviembre 08, 2011
¿Quién lavará la ropa?
No nos ponemos de acuerdo.
Como vamos a dormir juntos
si no sabemos quién va a lavar la ropa.
Yo te pregunto:
¿vos vas a lavar? porque yo lavo
una vez por semana.
No hay mucho olor.
Pero a vos te molesta y no querés lavar.
¿Quién te entiende?
¿Vos lavás todos los días?
Yo no sé, pero no me importa
porque me gusta tu olor.
Hasta una semana,
más de 10 días el olor cambia.
Se pone ácido y no me gusta,
no se puede comer.
Así que otra vez: ¿vas a lavar?
Mirá que no es mucho
tampoco tiene que estar muy limpio
un poco es suficiente.
Los calzoncillos, me los cambio cada tres días.
Eso esta bien.
No nos ponemos de acuerdo.
Como vamos a dormir juntos
si no sabemos quién va a lavar la ropa.
Yo te pregunto:
¿vos vas a lavar? porque yo lavo
una vez por semana.
No hay mucho olor.
Pero a vos te molesta y no querés lavar.
¿Quién te entiende?
¿Vos lavás todos los días?
Yo no sé, pero no me importa
porque me gusta tu olor.
Hasta una semana,
más de 10 días el olor cambia.
Se pone ácido y no me gusta,
no se puede comer.
Así que otra vez: ¿vas a lavar?
Mirá que no es mucho
tampoco tiene que estar muy limpio
un poco es suficiente.
Los calzoncillos, me los cambio cada tres días.
Eso esta bien.
noviembre 05, 2011
Huelo el azufre intenso
cuando te acercás
con tus zapatos de tacón aguja, rojos, altísimos,
y medís la distancia, soberbia.
Escarmentado,
la demencia me proteje
y no cedo a la tentación
de arrodillarme a tus pies
a recitar un "padre nuestro".
Y me asusto
cuando descubro al oído
el susurro:
"mas líbranos del mal.
Amén".
cuando te acercás
con tus zapatos de tacón aguja, rojos, altísimos,
y medís la distancia, soberbia.
Escarmentado,
la demencia me proteje
y no cedo a la tentación
de arrodillarme a tus pies
a recitar un "padre nuestro".
Y me asusto
cuando descubro al oído
el susurro:
"mas líbranos del mal.
Amén".
octubre 25, 2011
octubre 23, 2011
octubre 20, 2011
No sé en qué pensaba cuando te dije
Que no anduvieras conmigo.
Lo recuerdo bien, tan claro,
dentro del auto
en Córdoba y Tres Sargentos.
En mi defensa diré
que no te quise perder.
Que lloré.
Caí herido. Me embriagué.
Y creía escucharte en la radio.
O verte en la televisión.
O las nubes me traían tu figura.
Nuncá borré el número de teléfono
de tu casa, de tus viejos.
De tu nueva casa.
Pasó el tiempo.
Nos vimos otra vez.
No hay palabras que suturen
la vida sin tu nombre.
Que no anduvieras conmigo.
Lo recuerdo bien, tan claro,
dentro del auto
en Córdoba y Tres Sargentos.
En mi defensa diré
que no te quise perder.
Que lloré.
Caí herido. Me embriagué.
Y creía escucharte en la radio.
O verte en la televisión.
O las nubes me traían tu figura.
Nuncá borré el número de teléfono
de tu casa, de tus viejos.
De tu nueva casa.
Pasó el tiempo.
Nos vimos otra vez.
No hay palabras que suturen
la vida sin tu nombre.
octubre 18, 2011
septiembre 19, 2011
agosto 20, 2011
agosto 19, 2011
Te veo en el salón de la fama
de mis sueños,
tus visitas bajando del auto de Bogart
cuando supe que éramos Bonnie & Clyde
asaltando los pueblos del fin del mundo
recorriendo gasolineras
festejando cumpleaños
con los locos de los siete mares
que nos disfrazan de arlequines
y nos despiden
arrojando fotografías
tomadas de libros viejos
de diarios raídos.
Y son felices.
Y somos felices.
Un Gran Festejo.
de mis sueños,
tus visitas bajando del auto de Bogart
cuando supe que éramos Bonnie & Clyde
asaltando los pueblos del fin del mundo
recorriendo gasolineras
festejando cumpleaños
con los locos de los siete mares
que nos disfrazan de arlequines
y nos despiden
arrojando fotografías
tomadas de libros viejos
de diarios raídos.
Y son felices.
Y somos felices.
Un Gran Festejo.
agosto 18, 2011
diciembre 21, 2010
Escucho de fondo
el ruido del funcionamiento del mundo.
Es como el motor de una heladera
que por las noches me despierta.
Saco la cabeza de la almohada
y me levanto buscando su origen.
Camino por alfombras y pasillos
y levanto persianas y corro butacas
y no hay caso;
esta en todos lados y
no viene de ningún lugar.
Ahí lo oigo de nuevo,
una frecuencia entre bajos y medios
un volumen casi irreconocible.
No hay nada que hacer.
Me acuesto otra vez.
el ruido del funcionamiento del mundo.
Es como el motor de una heladera
que por las noches me despierta.
Saco la cabeza de la almohada
y me levanto buscando su origen.
Camino por alfombras y pasillos
y levanto persianas y corro butacas
y no hay caso;
esta en todos lados y
no viene de ningún lugar.
Ahí lo oigo de nuevo,
una frecuencia entre bajos y medios
un volumen casi irreconocible.
No hay nada que hacer.
Me acuesto otra vez.
octubre 13, 2010
septiembre 21, 2010
julio 29, 2010
Te absuelvo de tus males hechos
en mis pies descalzos.
De tu voz encantada,
de tu barbarie.
Tu corazón embalsamado en oriente.
Tus rincones de orfebre
en un vientre azul
detenido
hundido en tu ombligo de peras
alrededor del edén
moliéndonos
entre las aspas del sueño
artificio del engaño
del que no despierto.
en mis pies descalzos.
De tu voz encantada,
de tu barbarie.
Tu corazón embalsamado en oriente.
Tus rincones de orfebre
en un vientre azul
detenido
hundido en tu ombligo de peras
alrededor del edén
moliéndonos
entre las aspas del sueño
artificio del engaño
del que no despierto.
julio 22, 2010
julio 21, 2009
En el subte la gente huele
a alcohol en gel.
Refriegan sus manos
como cerrando un gran negocio.
Viajan con decisión
o, resignados.
Alguien tose y se miran,
se corren, desconfiados.
Lucen barbijos
como trenes blancos
con banderas celestes.
Como cuando juega la selección.
Las bufandas
abrazan cuellos, sellan bocas,
orgullosas en su arte cromático.
Pañuelos todoterreno
ocultan la preocupación
de pasajeros que se bambolean
y caen en las curvas
por no asirse a los pasamanos.
Quién sabe
quién se tomó de allí.
Harto de los anuncios,
despido a los barbijos,
bufanda en mano
feliz de viajar sentado
en las horas pico.
Después de todo,
el lenguaje es un virus.
a alcohol en gel.
Refriegan sus manos
como cerrando un gran negocio.
Viajan con decisión
o, resignados.
Alguien tose y se miran,
se corren, desconfiados.
Lucen barbijos
como trenes blancos
con banderas celestes.
Como cuando juega la selección.
Las bufandas
abrazan cuellos, sellan bocas,
orgullosas en su arte cromático.
Pañuelos todoterreno
ocultan la preocupación
de pasajeros que se bambolean
y caen en las curvas
por no asirse a los pasamanos.
Quién sabe
quién se tomó de allí.
Harto de los anuncios,
despido a los barbijos,
bufanda en mano
feliz de viajar sentado
en las horas pico.
Después de todo,
el lenguaje es un virus.
junio 27, 2009
junio 05, 2009
La persigo en un taxi por Lacroze.
Bajo en Amenábar y la alcanzo.
Le propongo acertijos.
Le lanzo trabalenguas.
Le exijo respuestas.
Ella me mira azorada. No sabe quén soy.
Sabe mi nombre. Sabe tantos años allí.
No acierta a entender la espera.
Este desconocido le gusta más. Le pide más.
Yo voy a Japón y vuelvo.
Crezco en mi lado oscuro, que resplandece.
La ilumino de maldad. Es feliz esta noche.
Bajo en Amenábar y la alcanzo.
Le propongo acertijos.
Le lanzo trabalenguas.
Le exijo respuestas.
Ella me mira azorada. No sabe quén soy.
Sabe mi nombre. Sabe tantos años allí.
No acierta a entender la espera.
Este desconocido le gusta más. Le pide más.
Yo voy a Japón y vuelvo.
Crezco en mi lado oscuro, que resplandece.
La ilumino de maldad. Es feliz esta noche.
abril 23, 2009
Miro cabeza abajo, y todo me parece perfecto.
Como tu desliz entre las olas.
Sirena en viaje, solitaria.
Asomo a tu mirada sin entrañas.
A tu terciopelo azul.
Publicista de corazones ajenos
olvidé cómo movías tu pelo.
En los acantilados de mi horma
juego a la rayuela con la espera.
Recompongo tu geografía sin pasado
y a través de mi cámara Kirlian
puedo verte, pegando chicles en la pared.
Puedo verte, la noche en que te robé.
Puedo verte, convertirme en tu rehén.
Como tu desliz entre las olas.
Sirena en viaje, solitaria.
Asomo a tu mirada sin entrañas.
A tu terciopelo azul.
Publicista de corazones ajenos
olvidé cómo movías tu pelo.
En los acantilados de mi horma
juego a la rayuela con la espera.
Recompongo tu geografía sin pasado
y a través de mi cámara Kirlian
puedo verte, pegando chicles en la pared.
Puedo verte, la noche en que te robé.
Puedo verte, convertirme en tu rehén.
febrero 24, 2009
Me pedís que lea tu libro;
que escriba en él;
componga una frase feliz.
Como: "Fueron felices y comieron perdices".
Pero no.
Yo escribí: "Había una vez un termo".
Vos preferís: "a la luz de la luna".
Yo escribí: "¡lobo, lobo, lobo!"
Vos insistís: "érase una vez".
Yo escribí: "colorín colorado".
Entonces, me arrojás tu libro. Y te vas.
Yo escribí: "a otra cosa mariposa".
que escriba en él;
componga una frase feliz.
Como: "Fueron felices y comieron perdices".
Pero no.
Yo escribí: "Había una vez un termo".
Vos preferís: "a la luz de la luna".
Yo escribí: "¡lobo, lobo, lobo!"
Vos insistís: "érase una vez".
Yo escribí: "colorín colorado".
Entonces, me arrojás tu libro. Y te vas.
Yo escribí: "a otra cosa mariposa".
febrero 22, 2009
febrero 18, 2009
febrero 10, 2009
septiembre 22, 2008
septiembre 20, 2008
Ví al conductor del camión
cuando bajó y echó a correr
hacia los pastos / matorrales
con paso apresurado,
-demasiado-, pensé.
Caminé hacia el acoplado.
La llave de encendido
me saludaba y sonreí.
Salté a la cabina
y la acaricié con un giro
que despertó al motor.
Aceleré, y marché a la ruta.
Toqué bocina, saludé
cuando los autos pasaban.
Entré al pueblo más cercano.
Estacioné el camión.
Abrí la caja,
todo allí y la sed de otras manos.
Hice un guiño
y me fui.
Poca épica.
Robin Hood lo hacía mejor.
cuando bajó y echó a correr
hacia los pastos / matorrales
con paso apresurado,
-demasiado-, pensé.
Caminé hacia el acoplado.
La llave de encendido
me saludaba y sonreí.
Salté a la cabina
y la acaricié con un giro
que despertó al motor.
Aceleré, y marché a la ruta.
Toqué bocina, saludé
cuando los autos pasaban.
Entré al pueblo más cercano.
Estacioné el camión.
Abrí la caja,
todo allí y la sed de otras manos.
Hice un guiño
y me fui.
Poca épica.
Robin Hood lo hacía mejor.
septiembre 09, 2008
Es más o menos así:
Vos corrés y yo te corro.
Trepás al árbol y me subo.
Saltás al agua y me tiro.
Al rato, te enojás un poco,
sobreactuás,
para que te pelee
y me despidas.
Yo, finjo arrepentimiento.
Vos, que es la última vez.
Después, vos corrés y yo te corro.
Hasta que me trepe otra vez.
Y me despidas.
Yo arrepiento.
Vos última vez.
Después, vos corrés.
Yo trepo.
Te enojás.
Despedida.
Arrepiento.
Ultima vez.
Correr.
Trepar.
Enojo.
Enojo.
Enojo.
Ultima vez.
Vos corrés y yo te corro.
Trepás al árbol y me subo.
Saltás al agua y me tiro.
Al rato, te enojás un poco,
sobreactuás,
para que te pelee
y me despidas.
Yo, finjo arrepentimiento.
Vos, que es la última vez.
Después, vos corrés y yo te corro.
Hasta que me trepe otra vez.
Y me despidas.
Yo arrepiento.
Vos última vez.
Después, vos corrés.
Yo trepo.
Te enojás.
Despedida.
Arrepiento.
Ultima vez.
Correr.
Trepar.
Enojo.
Enojo.
Enojo.
Ultima vez.
septiembre 01, 2008
julio 01, 2008
junio 13, 2008
Tema 7: La pista de Bob Dylan
Con los anteojos negros de Bob
paseo en secreto por la ciudad.
Me cuelgo la armónica en Retiro
y escribo canciones en el andén.
Leo el diario en San Telmo,
y voy silbando blowing in the wind.
Cómplice de los arpegios
soy un espía de la guerra fría.
Calamaro muere de envidia
y quiere arrancarme el botón
de la chaqueta marrón.
Mientras, zombies beben
de las botas de Bob.
Y polizones de negro
me roban la comida.
La gente me confunde por el sombrero raído
y porque desafino como Bob Dylan.
Circulo sin vergüenza por la avenida.
Las postales tienen mi foto.
Me siento en la mesa de un bar
y la gente se pregunta
paseo en secreto por la ciudad.
Me cuelgo la armónica en Retiro
y escribo canciones en el andén.
Leo el diario en San Telmo,
y voy silbando blowing in the wind.
Cómplice de los arpegios
soy un espía de la guerra fría.
Calamaro muere de envidia
y quiere arrancarme el botón
de la chaqueta marrón.
Mientras, zombies beben
de las botas de Bob.
Y polizones de negro
me roban la comida.
La gente me confunde por el sombrero raído
y porque desafino como Bob Dylan.
Circulo sin vergüenza por la avenida.
Las postales tienen mi foto.
Me siento en la mesa de un bar
y la gente se pregunta
¿cómo es que Bob llegó hasta acá?
Le retiro el saludo al Papa.
Regalo púas en el tren.
Canto Times are Changing.
Llegó Bob Dylan, hijo.
Le retiro el saludo al Papa.
Regalo púas en el tren.
Canto Times are Changing.
Llegó Bob Dylan, hijo.
mayo 29, 2008
Por la ruta arrasando puentes
Incendiando campos sojeros
Como un tren bala que saca fuego
Alterados por la guitarra de Hendrix
y la nieta falsa de Janis Joplin
Se me ocurren poesías rockeras
Que terminan siempre mal
Que olvido un segundo después
Persiguiendo los focos rojos
Del camión que baja la pendiente
Antes que la noche pase
Por pueblos y ciudades
Camperas como Niel Young
En hileras de luces sospechosas
Que se despiden al paso y creo
Que el sueño me tiende una trampa
Con moteles baratos
Y carteles de velocidad máxima.
Incendiando campos sojeros
Como un tren bala que saca fuego
Alterados por la guitarra de Hendrix
y la nieta falsa de Janis Joplin
Se me ocurren poesías rockeras
Que terminan siempre mal
Que olvido un segundo después
Persiguiendo los focos rojos
Del camión que baja la pendiente
Antes que la noche pase
Por pueblos y ciudades
Camperas como Niel Young
En hileras de luces sospechosas
Que se despiden al paso y creo
Que el sueño me tiende una trampa
Con moteles baratos
Y carteles de velocidad máxima.
mayo 20, 2008
Erguida, fría, delgada.
En sus tacones
esconde el cuchillo,
como si fuera una sábana.
Me lleva varias cabezas.
Su inteligencia
me reduce a la escuela.
No me da tiempo.
Su belleza saca el arma.
Su respiración marca el paso
de un dolor que viene de lejos.
Se que nunca podré llegar hasta allí.
Un puro acompañante.
Poco me importa.
En sus tacones
esconde el cuchillo,
como si fuera una sábana.
Me lleva varias cabezas.
Su inteligencia
me reduce a la escuela.
No me da tiempo.
Su belleza saca el arma.
Su respiración marca el paso
de un dolor que viene de lejos.
Se que nunca podré llegar hasta allí.
Un puro acompañante.
Poco me importa.
mayo 18, 2008
"El problema no es la plata", dijiste.
Pero yo te conozco,
recordaba bien tu cara
cuando vendimos el auto
y compré el televisor
y los parlantes.
Siempre me pregunté
cuanto aguantarías,
cuando estallarías de nuevo.
"Hay cosas que son necesarias", dije,
mientras abandonaba sobre la mesa
los avisos de empleo.
Pero no entendiste.
Y cuando trajeron los enanitos de jardín,
estallaste de nuevo.
Así no hay forma de seguir.
Pero yo te conozco,
recordaba bien tu cara
cuando vendimos el auto
y compré el televisor
y los parlantes.
Siempre me pregunté
cuanto aguantarías,
cuando estallarías de nuevo.
"Hay cosas que son necesarias", dije,
mientras abandonaba sobre la mesa
los avisos de empleo.
Pero no entendiste.
Y cuando trajeron los enanitos de jardín,
estallaste de nuevo.
Así no hay forma de seguir.
abril 24, 2008
"Que parezca un accidente",
le oí decir,
casi en un susurro.
El lugar equivocado,
el momento equivocado.
Quieto, duro
como una piedra,
sin respirar
sin hacer ruido
sin moverme
el corazón saltándome
oculto
detrás el mueble.
No diré que vi sus rostros.
No que vi la foto que vieron.
Diré no sé nada.
Diré no estuve.
Diré no recuerdo.
Ahí viene la policía.
Fue el presidente, les dije.
le oí decir,
casi en un susurro.
El lugar equivocado,
el momento equivocado.
Quieto, duro
como una piedra,
sin respirar
sin hacer ruido
sin moverme
el corazón saltándome
oculto
detrás el mueble.
No diré que vi sus rostros.
No que vi la foto que vieron.
Diré no sé nada.
Diré no estuve.
Diré no recuerdo.
Ahí viene la policía.
Fue el presidente, les dije.
marzo 19, 2008
marzo 14, 2008
febrero 21, 2008
Traigo mis papeles de la luna.
Son estos.
Espero que me aceptes en tu casa.
Sábados y domingos esta bien.
Después viajo de nuevo.
Y paso la semana allá.
Buena gente.
La de allá, digo.
La de acá, no sé.
Hay buenos mecánicos.
Y las aeromozas son elegantes.
Me distrae mirarlas
cuando superan sus problemas
olvidan sus traumas
y van sonrientes por la luna.
Todos mienten cuando pasan por el lado oscuro.
Como barriendo sus memorias.
Será por eso que vuelvo.
Sábados y domingos esta bien.
Son estos.
Espero que me aceptes en tu casa.
Sábados y domingos esta bien.
Después viajo de nuevo.
Y paso la semana allá.
Buena gente.
La de allá, digo.
La de acá, no sé.
Hay buenos mecánicos.
Y las aeromozas son elegantes.
Me distrae mirarlas
cuando superan sus problemas
olvidan sus traumas
y van sonrientes por la luna.
Todos mienten cuando pasan por el lado oscuro.
Como barriendo sus memorias.
Será por eso que vuelvo.
Sábados y domingos esta bien.
febrero 04, 2008
Tifón de calabazas.
Despedida a ráfagas de turbina en la cocina.
Las ví venir y me cubrí.
Hasta que me golpeó una en la frente, y tropecé.
Ahí mejoré mi finta y empecé a esquivar.
A los tomates... olé!
A las papas... olé!
A tus verduras... olé!
Olé!, a uno, a dos, a tres platos...
Olé!, a los vasos...
Olé, olé!
Olé!, a tus puños.
Olé, olé!
Hasta que te abracé.
Despedida a ráfagas de turbina en la cocina.
Las ví venir y me cubrí.
Hasta que me golpeó una en la frente, y tropecé.
Ahí mejoré mi finta y empecé a esquivar.
A los tomates... olé!
A las papas... olé!
A tus verduras... olé!
Olé!, a uno, a dos, a tres platos...
Olé!, a los vasos...
Olé, olé!
Olé!, a tus puños.
Olé, olé!
Hasta que te abracé.
enero 02, 2008
diciembre 26, 2007
diciembre 21, 2007
Un perro de porcelana
en la vidriera
me sorprende con tus ojos.
Así te ví la primera vez.
Un eco de jade me llama a cruzar la calle.
Frente a la tienda de antigüedades.
Entre jarrones chinos que florecieron.
Biombos de laca que te ocultaron.
Doncellas en los cuadros que
se sonrojaron por tu presencia.
El piano Steinway inició su vals.
Y el carrousell giraba mareado.
Eché andar con el perro de jade.
La vidiera rota detrás.
Hoy duerme a mis pies
con los mismos ojos.
en la vidriera
me sorprende con tus ojos.
Así te ví la primera vez.
Un eco de jade me llama a cruzar la calle.
Frente a la tienda de antigüedades.
Entre jarrones chinos que florecieron.
Biombos de laca que te ocultaron.
Doncellas en los cuadros que
se sonrojaron por tu presencia.
El piano Steinway inició su vals.
Y el carrousell giraba mareado.
Eché andar con el perro de jade.
La vidiera rota detrás.
Hoy duerme a mis pies
con los mismos ojos.
diciembre 11, 2007
diciembre 10, 2007
Tema 6: Blues de entrecasa
Bajo de mi cama en cueros
y no sé qué día es hoy.
Entro al baño como cada mañana.
y no sé qué día es hoy.
Entro al baño como cada mañana.
El frío de la ducha me traiciona
el cuerpo ajado me denuncia.
Las toallas estan húmedas.
El viejo pantalón huele a pis.
Escucho música en la radio.
La batería,
Cambia el día y no cambia el sueño.
Cambia el sueño y no cambia el día.
El agua esta fría.
Salgo a correr por las calles.
el cuerpo ajado me denuncia.
Las toallas estan húmedas.
El viejo pantalón huele a pis.
Escucho música en la radio.
La batería,
golpea tu recuerdo fresco.
Miro por hendijas
que consigo abrirle a la vida.
No voy muy lejos.
Siempre detrás del día que inicia.
A buscar su sentido.
A olvidar mi nombre.
Entre autos, oficinas, caminos
Miro por hendijas
que consigo abrirle a la vida.
No voy muy lejos.
Siempre detrás del día que inicia.
A buscar su sentido.
A olvidar mi nombre.
Entre autos, oficinas, caminos
y carteles que caen.
¡A correr por la calle!
¿Dónde buscarte?
Abro la ducha, como cada noche.
El agua rebota en la cortina roída
y me salpica.
¡A correr por la calle!
¿Dónde buscarte?
Abro la ducha, como cada noche.
El agua rebota en la cortina roída
y me salpica.
Cambia el día y no cambia el sueño.
Cambia el sueño y no cambia el día.
El agua esta fría.
Salgo a correr por las calles.
octubre 30, 2007
¿De dónde llamás?
¿Del último almacén del pueblo?
¿Qué necesidad?
Podrías haber dejado una carta.
O vaciado la casa e irte lejos.
Pero, no. Ese llamado
te trajo de nuevo.
Ahora tengo que matar
al teléfono.
Y ahogarme en sake (que nunca te gustó).
Ya vienen los japoneses con tu padre,
tu hermano y tu tío.
Veo a los samurais de Kioto
que invaden el vecindario y te
secuestran.
Entonces, empiezo a los tiros en el living
escucho sirenas
viene la policía y me lleva.
Les explico de la guerra
de tus ojos de geisha
y no me creen.
Me liberan entre risitas sordas.
Yo me preparo para salir a la noche
a quemar las tintorerías del pueblo.
Todo un patriota.
Ya van a ver.
¿Del último almacén del pueblo?
¿Qué necesidad?
Podrías haber dejado una carta.
O vaciado la casa e irte lejos.
Pero, no. Ese llamado
te trajo de nuevo.
Ahora tengo que matar
al teléfono.
Y ahogarme en sake (que nunca te gustó).
Ya vienen los japoneses con tu padre,
tu hermano y tu tío.
Veo a los samurais de Kioto
que invaden el vecindario y te
secuestran.
Entonces, empiezo a los tiros en el living
escucho sirenas
viene la policía y me lleva.
Les explico de la guerra
de tus ojos de geisha
y no me creen.
Me liberan entre risitas sordas.
Yo me preparo para salir a la noche
a quemar las tintorerías del pueblo.
Todo un patriota.
Ya van a ver.
octubre 25, 2007
Twittersías III
La mujer pestaña
es un vértigo de piernas
en aceites calvos.
Una cometa china
y unos ojos de gato.
es un vértigo de piernas
en aceites calvos.
Una cometa china
y unos ojos de gato.
octubre 23, 2007
Twittersías II
Autopistas de llovizna
en la costanera de piedras.
Vidas que pernoctan
en zanjas como trincheras.
Disparan con gatillos de palabras
y zapatos de música
sobre una oruga de muñecos
puestos en la ruta
desde hace 50 años.
en la costanera de piedras.
Vidas que pernoctan
en zanjas como trincheras.
Disparan con gatillos de palabras
y zapatos de música
sobre una oruga de muñecos
puestos en la ruta
desde hace 50 años.
octubre 22, 2007
Twittersías I (palabras arrojadas al twitter)
Un collage de zapatillas perdidas
liberan sus pies,
cuentan vientres del futuro,
cuelgan en carcajadas.
Junto a la pared de ladrillos huecos.
Bajo nubes de plomogris.
En sones de veinte truenos.
En el cementerio de secoyas.
liberan sus pies,
cuentan vientres del futuro,
cuelgan en carcajadas.
Junto a la pared de ladrillos huecos.
Bajo nubes de plomogris.
En sones de veinte truenos.
En el cementerio de secoyas.
septiembre 25, 2007
Tema 5: Tu Stonehenge
Es medianoche, y la iglesia
cobija fugitivos del reino de dios
Allí, te sentaste
desterrada,
bendecida en el piso de losa fría,
entre sillas dibujadas con tiza
la mirada fija esperando el anuncio
del nuevo día.
ateos de hijos e hijas unidos
por delgados hilos
de un taller divino.
desterrada,
bendecida en el piso de losa fría,
entre sillas dibujadas con tiza
la mirada fija esperando el anuncio
del nuevo día.
Tus sueños, rayos de Dante,
urdieron
en círculos de fuego,
incendios que iluminaron
como un rito cautivo, tu destino,
en un caldo de dólmenes que no duermen.
Stonehenge
corrientes que rompen olas.
Vitraux de sensaciones.
corrientes que rompen olas.
Vitraux de sensaciones.
Stonehenge
ruinas de los recuerdos.
El vuelo de las aves.
Pasos cortos y pasos largos.
Amanece cuando vas al reencuentro.
ruinas de los recuerdos.
El vuelo de las aves.
Pasos cortos y pasos largos.
Amanece cuando vas al reencuentro.
septiembre 03, 2007
Tema 4: Reincidente
Llevaba años sin salir a la ruta.
Hasta esa noche,
cuando llevado por el olvido
empaqué.
Tomé las llaves del auto
y encendí el motor, nuevamente. Como ayer.
El olor era casi el mismo
azufre de huevo en combustión.
Kms de acero
en soledad perfecta.
Las cenizas incesantes
saltaban como estrellas
de una nave espacial.
Subí al puente de los suicidas
y la miré directo a los ojos,
allí estaba,
la doble vía de la vida.
Aferrado al volante,
seguí en mi carril.
Mientras una larga fila
se perdía
de regreso al punto de origen.
La duda fue un segundo.
Ahí ví todas sus formas en una.
Todo el tiempo y el espacio.
Y el futuro y la nada.
Y aceleré.
septiembre 02, 2007
Tema 3: Espejo de palabras (a R. Carver)
Salgo a la puerta a buscar el diario,
como todos los días.
Las noticias son las mismas.
En la cocina, el pan se quema.
El sol juega,
hace muecas de mañana
con tu figura sin nubes.
Sin embargo, hace algo de frío.
Son dos sillas como siempre.
Alejándose en sus siete vidas.
Yo estuve en la primera.
¿Te acordás de los días en el campo?
¿De tu frasco de luciérnagas?
¿Cuando cantabas entallada en abriles?
Yo entonces no sabía de tristeza.
Verbos sin vida cuelgan
de tu boca.
Y tu mirada se va apagando.
Me pongo de pie.
Respiro con fuerza. Tomo aire.
Te doy un beso.
como todos los días.
Las noticias son las mismas.
En la cocina, el pan se quema.
El sol juega,
hace muecas de mañana
con tu figura sin nubes.
Sin embargo, hace algo de frío.
Son dos sillas como siempre.
Alejándose en sus siete vidas.
Yo estuve en la primera.
¿Te acordás de los días en el campo?
¿De tu frasco de luciérnagas?
¿Cuando cantabas entallada en abriles?
Yo entonces no sabía de tristeza.
Verbos sin vida cuelgan
de tu boca.
Y tu mirada se va apagando.
Me pongo de pie.
Respiro con fuerza. Tomo aire.
Te doy un beso.
agosto 30, 2007
Tema 2: Guerreros de Alázar
Llegados de las tierras lejanas
acampan en el río
refulgen como odres
de bosques sin tala.
Apuestan cabalgatas de acero
los niños, que vitorean a su paso
a los Guerreros de Alázar.
Ecos dentro de ecos.
Recrean su letanía.
El fulgor de sus escudos.
El reflejo en su frente.
El fragor de sus corceles.
En su nombre
los dioses
hacen guardia alrededor.
Los llevan
A las tierras prometidas.
A los encantos perdidos.
A una fonseca de espadas magnas.
A una eterna tradición.
Son sus ecos dentro de ecos.
Labriegos aturdidos
en montes de acechanzas
los ven pasar.
Los 11 guerreros de Alázar.
Regueros de voces
asolan los caminos.
De acongojados tenderos a su vera.
Es abril,
mes de guerras silenciosas
de naves invisibles,
de regresos talentos.
Como ecos de sus ecos.
Los gentiles
duermen sueños de retornos.
"Es tiempo", cantan las canciones.
Allí han sido vistos, años ha.
acampan en el río
refulgen como odres
de bosques sin tala.
Apuestan cabalgatas de acero
los niños, que vitorean a su paso
a los Guerreros de Alázar.
Ecos dentro de ecos.
Recrean su letanía.
El fulgor de sus escudos.
El reflejo en su frente.
El fragor de sus corceles.
En su nombre
los dioses
hacen guardia alrededor.
Los llevan
A las tierras prometidas.
A los encantos perdidos.
A una fonseca de espadas magnas.
A una eterna tradición.
Son sus ecos dentro de ecos.
Labriegos aturdidos
en montes de acechanzas
los ven pasar.
Los 11 guerreros de Alázar.
Regueros de voces
asolan los caminos.
De acongojados tenderos a su vera.
Es abril,
mes de guerras silenciosas
de naves invisibles,
de regresos talentos.
Como ecos de sus ecos.
Los gentiles
duermen sueños de retornos.
"Es tiempo", cantan las canciones.
Allí han sido vistos, años ha.
Música: folk base en Re
agosto 29, 2007
Tema 1: Sueño ámbar
Sueño con sus ojos de ámbar.
Envuelta en tules de sones cáucasos.
La piel impresionista
bronceada
acaricia el viento
y despierta al templo
sin necesidad de mis rezos.
De su nido, bajan gárgolas avaras
para beber de sus manos.
Mesas con panes de creyentes
en aguas que se abren.
Nadan en su desierto
voces de cuerpos erizados de pesebres.
Soles negros
amordazando el silencio.
Cielos galgos
rompen el sinfín de su mirada.
Un eclipse de ojos claros.
Las emociones del aire.
La lluvia de mi coro esclavo.
Las elipses del amanecer.
Música: arpegios en plan spntt (ok)
agosto 27, 2007
Fantasmas marinos surgidos
de Caracoles Blancos
te festejan en secreto
y escriben tu nombre en el agua
hasta atraparte.
Las olas traen cosas plásticas
botellas, ruedas, gitanas,
anzuelos enredados en nylon,
piedras de todos los tiempos.
No traen tu recuerdo vivo.
Cuando el mar toca tu piel en otro mundo.
Me encuentro sin esperanza.
Sólo el inescrutable azar.
Contra toda posibilidad
aún tengo arena en los pies.
de Caracoles Blancos
te festejan en secreto
y escriben tu nombre en el agua
hasta atraparte.
Las olas traen cosas plásticas
botellas, ruedas, gitanas,
anzuelos enredados en nylon,
piedras de todos los tiempos.
No traen tu recuerdo vivo.
Cuando el mar toca tu piel en otro mundo.
Me encuentro sin esperanza.
Sólo el inescrutable azar.
Contra toda posibilidad
aún tengo arena en los pies.
agosto 21, 2007
Una botella vaga,
entre rueda y desrueda
un fardo de western urbano.
Cruza la calle
choca con residuos
golpea el cordón
se detiene.
Me entretengo y la pateo y la pateo.
Se va el último colectivo.
Hacia las fábricas de plástico.
Sigo caminando.
Pienso en esas casas de lona.
En Maradona.
En cuanto falta para el sur.
entre rueda y desrueda
un fardo de western urbano.
Cruza la calle
choca con residuos
golpea el cordón
se detiene.
Me entretengo y la pateo y la pateo.
Se va el último colectivo.
Hacia las fábricas de plástico.
Sigo caminando.
Pienso en esas casas de lona.
En Maradona.
En cuanto falta para el sur.
agosto 09, 2007
Me lleva tres días bajar del dolor.
Eso, sin pastillas.
La escalera infinita del subte
acompaña el anuncio del tiempo
y voy captando en mi columna
vibraciones, como un telépata lumbar de los objetos,
mientras la gente pasa en Fórmula 1
caminando a mi lado.
Las escalones crecen,
las baldosas se expanden
un universo urbano inflacionario.
Stephen Hawking y
mi pequeño Big Bang callejero.
¿Así caminaría Bioy?
Lento con Borges.
Más tiempo para pensar.
Para ver pasar.
Para verse pasar.
Ahí voy, como un muñequito de Gerry Anderson.
O, como un Robocop de civil.
Con toda suerte,
zombi, aún no.
.
Eso, sin pastillas.
La escalera infinita del subte
acompaña el anuncio del tiempo
y voy captando en mi columna
vibraciones, como un telépata lumbar de los objetos,
mientras la gente pasa en Fórmula 1
caminando a mi lado.
Las escalones crecen,
las baldosas se expanden
un universo urbano inflacionario.
Stephen Hawking y
mi pequeño Big Bang callejero.
¿Así caminaría Bioy?
Lento con Borges.
Más tiempo para pensar.
Para ver pasar.
Para verse pasar.
Ahí voy, como un muñequito de Gerry Anderson.
O, como un Robocop de civil.
Con toda suerte,
zombi, aún no.
.
julio 12, 2007
julio 03, 2007
A matar al enemigo le decían trabajar.
Después, se reunían y buscaban algún comercio
para saquear y tomar cerveza.
Matar y tomar cerveza.
Lo que sorprende es que son profesionales,
empresarios,
periodistas.
Releo a Hannah Arendt:
en el caso Eichman
uno se encuentra con personas humanas
con el tipo de preocupaciones de la gente normal
con la que uno trata habitualmente, y que,
de repente,
en el medio de esa situación de miedo
siguen la consigna que se les da.
El miedo al otro, al que matan,
el miedo
a no pertenecer al grupo dominante,
y no animarse a decir no,
no hago esto.
no hago esto.
Después, se reunían y buscaban algún comercio
para saquear y tomar cerveza.
Matar y tomar cerveza.
Lo que sorprende es que son profesionales,
empresarios,
periodistas.
Releo a Hannah Arendt:
en el caso Eichman
uno se encuentra con personas humanas
con el tipo de preocupaciones de la gente normal
con la que uno trata habitualmente, y que,
de repente,
en el medio de esa situación de miedo
siguen la consigna que se les da.
El miedo al otro, al que matan,
el miedo
a no pertenecer al grupo dominante,
y no animarse a decir no,
no hago esto.
no hago esto.
junio 05, 2007
Esa corte de zánganos con cola
No me deja caminar
Siempre alguno husmeando
Olisqueando el pantalón.
Barriéndome con su rabo.
Parezco la proa de un tren loco
De vagones perros
Que no para de descarrilar,
Repartiendo pulgas políglotas
En cuerpos de circo al azar.
Una jauría boba y callejera
De malabaristas plebeyos.
Yo no sé, o todos los perros me siguen
o es que vamos al mismo lugar.
No me deja caminar
Siempre alguno husmeando
Olisqueando el pantalón.
Barriéndome con su rabo.
Parezco la proa de un tren loco
De vagones perros
Que no para de descarrilar,
Repartiendo pulgas políglotas
En cuerpos de circo al azar.
Una jauría boba y callejera
De malabaristas plebeyos.
Yo no sé, o todos los perros me siguen
o es que vamos al mismo lugar.
mayo 30, 2007
El hotel se nos alejaba
entre el desayuno y el sol de espaldas,
la ruta de mierda toda rota,
y la rueda que mordía la banquina
una y otra vez.
Yo mintiendo no-es-nada-no-es-nada
como un kerouac loco de las pampas
en un destartalado renault
comprado a osvaldo soriano
dando saltos en el auto
pensando en golpes de batería
cutracu-cutracu
exigiendo tu coro brujo
hasta desbarrancarnos.
Abrí un ojo, y ví acercarse al gauchito gil
disfrazado de diablo
en su poncho rojo.
Quise decirle salud!,
pero salió sput!, y escupí un diente.
Vos seguiste cantando hasta que llegó la ambulancia.
entre el desayuno y el sol de espaldas,
la ruta de mierda toda rota,
y la rueda que mordía la banquina
una y otra vez.
Yo mintiendo no-es-nada-no-es-nada
como un kerouac loco de las pampas
en un destartalado renault
comprado a osvaldo soriano
dando saltos en el auto
pensando en golpes de batería
cutracu-cutracu
exigiendo tu coro brujo
hasta desbarrancarnos.
Abrí un ojo, y ví acercarse al gauchito gil
disfrazado de diablo
en su poncho rojo.
Quise decirle salud!,
pero salió sput!, y escupí un diente.
Vos seguiste cantando hasta que llegó la ambulancia.
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